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Chaikovski y hermanos Mendelssohn

Antón de Santiago

A CORUÑA

EDUARDO PEREZ

Larga ovación a la orquesta, al director Jaime Martín y a los solistas en el segundo concierto de abono de la Sinfónica

17 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El 2.º de abono de la Sinfónica de Galicia estuvo dirigido por Jaime Martín (1965) en un programa con los hermanos Fanny (1805-1847) y Félix (1809-1847) Mendelssohn Bartholdy y Piotr Ilich Chaikovski (1840-1893). Solista al chelo fue Pablo Ferrández (1991). Fanny mostró pronto su talento. Pianista: «Toca como un hombre», elogio que Zelter transmitió a Goethe. Escribió 400 obras. La Obertura en do mayor es la única instrumental. Se estrenó en 1830 y fue recuperada en 1992 por la Filarmónica de Mujeres de San Francisco.

Félix sí es figura del romanticismo. Ambos tuvieron esmerada educación. Eran judíos y se pasaron al luteranismo. Hacia 1830, en el 300.º aniversario de la reforma protestante, se propuso crear una sinfonía utilizando temas luteranos a la que llamó La reforma. Es la segunda en orden de creación. Se publicaría en 1865 como la 5.ª. Mendelssohn tiene otras tres programáticas: Lobgesan, de alabanza, dos territoriales, Escocesa e Italiana. La reforma es conceptual y teosófica. El andante inicial se presenta en forma de coral hasta arrancar con un allegro con fuoco; pasa al scherzo de inspiración popular; el andante es una serena reflexión de gran belleza; concluye con el Ein’ feste Burg… o Himno de Lutero, que lleva a la exultación final.

En medio sonaron las Variaciones sobre un tema rococó, de Chaikovski, para violonchelo: 7 variaciones sobre un tema tradicional. Obra de estilo galante, evoca a Mozart. Virtuosística para el solista, que se expresa en soliloquios o cadenzas que articulan el conjunto. Gran exigencia técnica y expresiva. Llegada la sexta variación, un hermoso andante de carácter elegíaco lleva a un allegro definitivo. La prestación de Ferrández fue superior en el dominio técnico, el hermoso sonido y la musicalidad. La orquesta se mantuvo a gran altura, al igual que sus solistas, conducidos por Jaime Martín, músico intenso, temperamental, preciso en la métrica y tempos rápidos, sensible en los cantabiles, que denotan su condición anterior de flautista virtuoso. Buscaron todos los matices y dinámicas también para los Mendelssohn. Orquesta, director y solistas, largamente ovacionados.