Comparado con las cosas que te puede hacer la Agencia Tributaria, tropezar con la Santa Compaña, el Sacaúntos, la Niña de la Curva y el Chupacabras a la vez es una sesión de baño y masaje
11 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Si a medianoche, al pie del cruceiro de las Bárbaras, me encontrase a uno de esos ancianos de los cuentos que me diese a elegir entre tomar el camino de la izquierda y darme de bruces con la Santa Compaña o ir por la derecha y estrellarme contra un enviado de Hacienda, yo, aunque solo fuese porque soy un patriota de Peruleiro, me iría de cabeza con los difuntos. ¿Qué sería lo peor que me podría pasar? ¿Que me apuntasen a su club de almas en pena y me sacasen de ronda por las corredoiras? Comparado con las cosas que te puede hacer la Agencia Tributaria, tropezar con la Santa Compaña, el Sacaúntos, la Niña de la Curva y el Chupacabras a la vez es una sesión de baño y masaje.
Andan ahora los políticos mesetarios prometiéndole a Bruselas -donde la estatua del niño que mea seguido- que nos van a cobrar impuestos y peajes por todo lo que se menea. Hablando de menear, los ministros y las ministras todavía no han dicho nada de imponer una tasa por acto sexual completo, pero si tenemos en cuenta que con el coito se corre -con perdón- el riesgo de tener un hijo, mejor sería pagarle a Hacienda lo que pidiese por polvo, sin regatear, porque lo de mantener un hijo sí que es un impuesto de patrimonio y lo demás son pellizcos de bondadosas ursulinas.
No sé si esto de apoquinar hasta por usar la sombra del arbolado municipal es uno de esos globos sonda que de vez en cuando largan los Gobiernos, a ver si cuela. Pero estando por medio los de la Troika -que son como La Trinca, pero sin las risas enlatadas-, me temo lo peor y seguro que me quedo corto. Más que un globo sonda, esto de achicharrarnos a impuestos me suena a sonda vesical, que es la que le introducen a uno uretra arriba en el hospital para que orine a caño libre. Hacienda nunca sondea, Hacienda siempre sonda.