Un estreno solidario

Antón de Santiago CRÍTICA MUSICAL

A CORUÑA

CESAR QUIAN

Un estreno absoluto de Eduardo Soutullo, la «Obertura Trágica» de Brahms y la «4.ª Sinfonía» de Schubert centraron el último concierto de abono de la Sinfónica, dirigido por Dima Slobodeniouk

07 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El 16.º de abono de la Orquesta Sinfónica de Galicia se celebró en el Coliseo con público.

Un estreno absoluto: I Can't Breather, (No puedo respirar), de Eduardo Soutullo (1968), Obertura Trágica, de Johannes Brahms (1833-1897), y la 4.ª sinfonía, de Franz Schubert (1797-1828). Obras unidas por el sentido trágico de su inspiración o su motivación subjetiva. Dirigió Dima Slobodeniouk.

La obra de Soutullo, encargo de la OSG, manifiesta su solidaridad con causas verdaderamente trágicas: racismo, crueldad, humillación, la estampa repugnante de un policía presionando con la rodilla el cuello de un ser humano (¡y con las manos en los bolsillos!). Es el caso reciente de George Floyd asumido por el Black Lives Matters. La música, lenguaje de los sentimientos, es idónea para expresar la rabia y el rechazo. Y Soutullo, con los medios de que dispone, crea una atmósfera en la que caben el lamento, el llanto, la ira y la condolencia. Todo un alegato. Lectura entregada y sentida, bien acogida por un público que ovacionó al compositor, allí presente.

En la obertura que Brahms titula Trágica hay que percibir la permeabilidad del creador cuando deja salir sus emociones. La escribió al tiempo que la Académica para su honoris causa. Dijo de ellas que eran «la que llora y la que ríe». Brahms ronda los 50 años y está en plenitud. La obra es densa y emotiva, de color compacto y sugestivo. Versión, magnífica.