Decenas de personas aprovecharon el día soleado y solo unos pocos se echaron al mar
07 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.No hay nada que impida ir a la playa en estos momentos. El Gobierno no lo tiene como una de esas cosas que no se pueden hacer hasta más adelante. Pero una cosa es ir a pasear por la arena un rato, respetando las distancias y no hacerlo a más de un kilómetro de casa, y otra es ir como se hizo siempre, a pasar el día entero, tumbarse al sol y bañarse cuando a uno le plazca. Eso lo saben bien la inmensa mayoría de los coruñeses, que ayer se despertaron con un día soleado salpicado de pequeñas nubes y muchos lo aprovecharon para estar un rato en los arenales de la urbe. Sobre todo en Riazor y el Matadero. También en San Amaro y Oza.
Eso sí, bajo la atenta mirada de la Policía Local, que patrulló por los paseos para que nadie se fuera de madre y diese un paso más allá del marcado por el decreto de estado de alarma en su fase 0, que es en la que se encuentra el país. No fue un día de multas pese a que hubo unos pocos que se bañaron. Cierto que, excepciones aparte, los que lo hicieron no pasaron de mojar las pantorrillas y dejar sus huellas marcadas en la orilla.
Tumbarse al sol y remojarse siempre que uno quiera no tiene una fecha concreta. Está en el aire. Pero por lo que hasta el momento informó el Gobierno, eso tendrá que esperar, pues en el plan diseñado por el Ejecutivo para la desescalada, el hecho de acudir a los arenales sin más restricción que la del sentido común y la responsabilidad del bañista, podría realizarse a partir de la última de las cuatro fases. Es decir, a finales de junio. Y para eso, deben darse una serie de condicionantes en cuanto a los efectos de la pandemia. Otro asunto importante es que el Gobierno de Pedro Sánchez indicó que el baño en las playas requerirá «una muy fuerte implicación de las autoridades locales para garantizar la seguridad».
Y en eso está el Ayuntamiento, que está haciendo «un esfuerzo por mantener la seguridad sanitaria a la vez que se va avanzando en la desescalada, y uno de esos pasos es el de poder pisar la arena siempre que se respeten las medidas oportunas, como la separación de dos metros o más entre las personas y que nadie se dé un chapuzón. Además, teniendo en cuenta los horarios por edades y actividades».
Patrullas
Para evitarlo, la Policía Local no ha parado en todo el día de patrullar el paseo, aunque la mayoría actuó de manera correcta. No se descartan controles en los accesos. Pedro Llanera llevó este miércoles a su hijo a que corriera por la arena. «Es lógico que podamos pisar la playa. Prohibirlo sería ridículo. Si se puede pasear por el paseo marítimo, con más razón en la playa que hay más espacio», dice.
El problema será, según Carmen González, que también estaba en Riazor junto a sus dos hijos, «el día que venga un día de mucho sol y altas temperaturas. Seguro que todo el mundo va a querer venir a la playa y a ver cómo se controla todo eso».
Socorrismo
Por su parte, la junta de Gobierno aprobó este miércoles, mediante tramitación de urgencia, contratar el servicio de salvamento, socorrismo, vigilancia, primeros auxilios y asistencia en las playas de A Coruña, con un presupuesto de 439.999 euros.