La subida de precios dispara el gasto medio en la cesta de la compra

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA

A CORUÑA

Marcos Míguez

Los coruñeses pagan el doble que antes por productos como el brécol o el pimiento

21 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

«Gastamos mucho más ahora, mucho más. Antes hacíamos una compra semanal y nos podíamos gastar una media de 150 euros, para dos adultos y dos niños que somos en casa. Y, ahora, comprando más o menos lo mismo, pasamos de los 200 euros cada vez que pagamos en el supermercado». Yolanda es vecina del barrio del Castrillón y explica que llenar el carrito es ahora mucho más caro. «El gasto en la cesta de la compra se nos ha disparado. Es verdad que cogemos más cantidad de todo porque consumimos más, pero también influye la subida generalizada de los precios». Carmen, que vive en la zona de la calle Barcelona, hace un recuento pormenorizado de esas subidas: leche, yogures, pescado, productos de limpieza, fruta, verdura, aceite, papel higiénico... En algunas cosas son céntimos, pero en otras la subida ha sido en más de un euro», explica. Dice que el pimiento rojo, por ejemplo, está «carísimo» y que cuando antes pagaba a 1,90 euros el kilo, en algunas tiendas llega a 4 euros. «Y si antes el kilo de naranjas estaba a 0,90 euros, ahora en algunos sitios lo tienen a 1,80 euros», confirma.

Pero el aumento más disparatado lo protagonizó el brécol. «Ahora el precio se ha estabilizado, pero hubo semanas que estuvo a más del doble. Si antes del confinamiento los mayorista pagábamos este producto a 1,80 euros, últimamente nos pedían 3 euros por el kilo, así que en las fruterías estaba todavía más caro», explican desde Frutas del Fraile, mayorista en el mercado de frutas de A Grela. Beatriz y Pedro Fernández, dos hermanos que regentan el puesto de frutas y verduras Lola en la plaza de Lugo, confirman que la subida del brécol y del pimiento en las últimas semanas fue especialmente llamativa. «Llegamos a vender el brécol a 4,50 euros el kilo, cuando antes solíamos tenerlo a 2,50. No sabemos muy bien a qué se debe este fenómeno, pero quizás tenga que ver con que los productores no encuentran gente para la recogida y, como escasea pero se mantiene la demanda, sube el precio. Como siempre, es la ley de la oferta y la demanda», indica Beatriz. Frente a esta situación, la frutera confirma que también se da el caso contrario: «Hay productos, como los espárragos frescos blancos que vienen de Navarra, que han bajado de precio. Se trata de un producto que tenía muy buena salida en hostelería, pero al estar cerrados los restaurantes ahora no tienen comprador y los productores intentan colocar de la manera que pueden su mercancía», dice. 

Cambio de temporada

En todo caso, el presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado de Elviña, Leoncio Tomé, recuerda que este período de confinamiento ha coincidido con el cambio de estación y de temporada, lo que siempre altera los precios: «Desde siempre, en abril y mayo suben los precios porque, por ejemplo, las naranjas y los cítricos de producción nacional empieza a escasear y nos comienzan a llegar de Sudáfrica o de Argentina, con un coste más alto. También aparecen las primeras frutas de hueso, que al principio de temporada siempre son más caras... La semana pasada, no sé si es porque ya empieza a hacer calor, todo el mundo quería llevar sandía, que estaba muy cara. Lo cierto es que hay productos alternativos más baratos. También hubo gente que quería llevar el brécol a 4,75 euros, pudiendo comprar cosas más asequibles, como las judías. En cuanto al resto de productos como carne, pescado, huevos... no hubo grandes incrementos porque, en general, el suministro está garantizado», explica este comerciante. Puntualizó, no obstante, que las facturas son ahora más abultadas porque con el confinamiento «compramos, consumimos y cocinamos más». 

MARCOS MÍGUEZ

Preocupación por las familias con economías más precarias

La presidenta de la Asociación Provincial de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios, Rosa Otero, explicó que el estado de confinamiento ha ocasionado un incremento en el consumo de alimentación y productos de limpieza. Ello, unido a una subida generalizada de precios, ocasionará verdaderas debacles en economías familiares que ya anteriormente eran precarias. «Es necesario que nos preocupemos por las familias más vulnerables. Porque las subidas afectan también a productos de primera necesidad, no estamos hablando de tener un capricho». Ante esta escalada de precios, Rosa Otero se pregunta: «¿Y quién controla los precios? ¿Por qué el Estado lo permite?».

Frente a la percepción que tienen los consumidores de un aumento de precios, empresarios del sector de la distribución y supermercados indican que aunque el fuerte incremento de ventas ha mejorado su facturación (se estima que aumentaron las ventas un 15 % más de lo normal), también han tenido más costes (contratación de más personal para reforzar la plantilla y camiones para el transporte, adquisición de material de protección...) que no se han repercutido en el precio que paga el consumidor. También a nivel nacional, un estudio elaborado por la OCU señala que se han producido «moderadas» subidas en los productos que venden los supermercados a través de sus webs, afectando solo a productos y cadenas concretas. Y el INE confirma una mínima subida en el IPC del pasado mes. Eso sí teniendo en cuenta que el confinamiento comenzó a mediados de marzo.