Samaín mundial en el Raquel Camacho

En el colegio más multicultural de la ciudad, con un 30 % de niños extranjeros, se enseña e integra con la tradición local


a coruña / la voz

En el Raquel Camacho alrededor del 30 % de los alumnos son extranjeros. Al principio demandan apoyo, cuando empiezan a chapurrear palabras en castellano, pero pronto son uno más entre iguales hasta que un adulto los segrega y el prejuicio contamina a los pequeños. «Na clase da miña filla hai unha nena mulata e un día preguntoume: 'Mamá, fulanita es negra?' Escoitou a alguén maior e topou coa diferenza, para ela é unha compañeira máis», cuenta Rosa Mosteiro, directora de uno de los colegios con mayor riqueza cultural de la ciudad y un lugar donde se cultiva la tolerancia, la igualdad de género y el respeto a la diversidad.

En el Raquel Camacho se trabaja por proyectos. La construcción de un plan transversal a todas las áreas de conocimiento implica al centro entero y sustituye en gran medida al libro de texto. El curso pasado desarrollaron un proyecto sobre África que culminó en una exposición abierta al barrio con objetos de las culturas negras que la comunidad recuerda con orgullo, por la implicación y la convivencia entre las familias, muchas de ellas, procedentes del continente. Desarrollan uno con Voz Natura titulado O monte respira, ti respiras, centrado en el reciclaje de papel, y desde la biblioteca han construido un ambicioso programa para aprender desde la igualdad con escritoras -también autores- que visitan el centro después de que los chavales trabajaran durante meses con alguno de sus títulos.

Mercedes Queixas llegará el 30 de octubre al colegio próximo al Ágora para hablar de Xandra, a landra que quería voar, primera incursión de la autora coruñesa en la literatura infantil y juvenil. Más adelante los visitará la viguesa Ledicia Costas, premio nacional en el 2015 por Escarlatina, a cociñeira defunta. Pero antes los 365 alumnos y 32 profesores del Raquel Camacho celebrarán una de las fiestas a las que más provecho sacan del calendario anual, precisamente por su identidad. Niños colombianos, chinos, senegaleses, rumanos, venezolanos y de Costa de Marfil, entre tantas nacionalidades, se adentrarán en las tradiciones y la fantasía de Galicia a través de las brujas, las castañas, las calabazas y la santa compaña del Samaín. Ayer, las familias se volcarán en el concurso de calabazas y mañana organizarán la ambientación para el gran Samaín Rebuldeiro, un acontecimiento abierto a toda la comunidad protagonizado por los chavales de sexto de primaria, transformados en terroríficos.

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