La prohibición de aparcar no se cumple

Cerca de uno de cada cuatro vehículos estacionados ayer en la zona carecía de tarjeta


A Coruña / La Voz

En agosto del 2014 se dio el primer paso firme para peatonalizar la Ciudad Vieja. Consistió en la prohibición de estacionamiento en superficie a los no residentes y la restricción total en algún punto, como el entorno de la Colegiata, cuyos ábsides habían sido hasta entonces una suerte de párking románico. A finales de junio, cuando acabe el curso escolar, el gobierno local prevé completar la peatonalización. Consistirá, básicamente, en cerrar al tráfico el casco histórico a los no residentes y prohibir el estacionamiento de modo definitivo. No habrá bolardos ni cámaras y el gobierno local espera que los vecinos acaten las normas sin aplicar métodos duros. 

 

La norma en vigor

Elevado incumplimiento. Actualmente hay repartidas cerca de un millar de tarjetas para residentes. El problema es que el censo no se actualiza desde hace tres años y que hay personas que las siguen teniendo cuando ya no viven allí. Ese asunto se revisará, pero por ahora permite que cierto número de conductores pueda aparcar allí legalmente. Con todo, también los hay que sin tarjeta ni permiso aparcan igual. Hacia las doce y media de la mañana de ayer había estacionados más de una veintena de vehículos en diversas calles del casco viejo sin ningún distintivo, aproximadamente uno de cada cuatro de los aparcados en esos lugares. Ninguno de ellos tenía multas en el parabrisas. La presión policial que sí hubo en su día, ha bajado en la zona. 

Los puntos conflictivos

Entorno de los colegios. En la calle Herrerías y en la plaza de Santo Domingo se concentraba el mayor número de coches sin tarjeta. En este último punto había ayer siete vehículos estacionados, todos sin ella. En esos dos lugares es también donde se genera mayor volumen de tráfico en la Ciudad Vieja, coincidiendo con los horarios de entrada y salida de los colegios. La intención del consistorio es que el acceso se haga, el próximo curso, desde el cinturón exterior, donde sí se podrá circular, pero sin acceder ya a las calles del casco histórico coruñés. 

Coches con permiso

Más de 600 vehículos. La de la Ciudad Vieja será una peatonalización blanda, en línea con lo hecho en Pontevedra. Se permitirá el acceso a los que tienen garaje pero también a los vecinos que no lo tienen pero necesitan acercarse a casa a coger y dejar personas y bultos. Según los cálculos municipales hay unos 400 coches que duermen en garajes en ese espacio de la ciudad. A ellos habría que sumar otros 220 que actualmente tienen permiso para aparcar en las calles del casco histórico. Esos 620 vehículos podrán seguir circulando libremente por todas las calles. Lo que no podrán es aparcar. Un modelo de peatonalización dura sería, por ejemplo, el de María Pita o vías como la calle Real y la Gaiteira: allí los vecinos con vivienda no pueden entrar con sus coches.

estado de conservación

Un área deteriorada. Pese a que en los últimos años se realizaron varias rehabilitaciones de viviendas, en la Ciudad Vieja sigue habiendo comercios cerrados, casas en ruinas y espacios públicos deteriorados. También los servicios básicos son deficientes. Así, por ejemplo, solo el 20 % de los vecinos tienen acceso a la fibra óptica y también es limitado el suministro de gas natural. El pavimento se encuentra en mal estado en muchas calles. El consistorio tiene intención de poner en marcha un plan para revitalizar la zona, con intervenciones en cuatro calles y cerca de 60 pequeñas actuaciones -como rebajar aceras- para mejorar la situación. Vecinos y comerciantes creen que solo con quitar los coches la zona no basta para revivir el barrio. 

comercio

Carga y descarga. El comercio está preocupado por las opciones de aparcamiento que le quedarán a sus clientes y por un horario de carga y descarga que va desde las seis hasta las once de la mañana. Quieren una zona de ORA en el perímetro, pero el gobierno local ve difícil poder cumplir es petición.

«Igual deberían restringir el acceso y permitirlo solo a quien tenga necesidad de ello, así peatonal no va a ser»

Los lectores de La Voz tienen opiniones divididas sobre el modelo de peatonalización del casco histórico, con valoraciones que vierten tanto en la web como en las redes sociales del periódico.

«Seguimos como siempre, peatonal no va a ser con más de un millar de coches por la superficie, a lo que sumaremos los repartidores en su horario de carga y descarga. Igual deberían restringir el acceso y permitirlo solo a quien realmente tenga necesidad de ello», dice un lector, que recuerda que hay coches aparcados allí al lado de las señales que lo prohíben. En la encuesta habilitada en la web de La Voz son más (59 %) los que piden mayores restricciones de tráfico.

Otros consideran que han de ser únicamente los vecinos del barrio los que decidan y los hay que piden que no se obvien las necesidades de movilidad de las personas que allí viven, teniendo especialmente en cuenta que muchos de los residentes son personas mayores y que en la zona existen importantes pendientes.

Los hay que piden que se acometa cuanto antes la peatonalización y que se extienda, además, a calles como San Andrés.

«Yo como vecino no necesito tener el coche delante de casa, pero tampoco me parece bien que me obliguen a pagar una cantidad mensual para aparcar. Tendría que haber una zona verde para los residentes en la periferia», dice otro más, refiriéndose a los párkings con los que se negocian tarifas para atender a los vecinos. El edil de Rexeneración Urbana Xiao Varela, por su parte, dijo el miércoles que la intención es crear esa bolsa de plazas de aparcamiento en el entorno, aunque la ubicación definitiva está todavía por determinar.

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