El Ayuntamiento batirá en este ejercicio el récord de recaudación de tributos directos
11 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Tras dos años de idas y venidas, con un intento frustrado y otro exitoso por parte del gobierno local de cambiar el período de pago del IBI, los coruñeses afrontarán este año el pago de los tributos municipales en fechas que ya conocen: las mismas que estuvieron vigentes durante el 2017.
El ejercicio impositivo arrancará el 4 de marzo, cuando se abrirá el período de pago del impuesto de circulación (IVTM). Las domiciliaciones se cargarán en cuenta el 4 de abril, un mes antes de que acabe el pago voluntario.
Al día siguiente, el 5 de mayo, comenzará el período de pago del IBI. El plazo para satisfacer el impuesto que más fondos reporta al Ayuntamiento, unos 59,4 millones el IBI urbano, continuará abierto hasta el 15 de septiembre, y las domiciliaciones se cargarán en cuenta el 4 de julio.
La tercera y última fase del período tributario arrancará el 15 de septiembre, cuando se abrirá el pago voluntario del impuesto de actividades económicas (IAE) y de las tasas por el servicio de recogida de basura, actividades comerciales, vados, cementerios, aparatos distribuidores y otras.
El calendario no se aplica a los ciudadanos que se hayan acogido al plan de pago personalizado de impuestos, que se estrenó el año pasado y permite dividir los tributos municipales en un máximo de seis cuotas anuales, e incluye una bonificación del 3 % para satisfacer el IBI y el IVTM.
En conjunto, el Ayuntamiento prevé recaudar casi 152 millones de euros a través de recursos propios, incluyendo los citados impuestos directos y las tasas y precios públicos. Otros 12 millones saldrán de impuestos cedidos por otras Administraciones.
La principal fuente de ingresos para las arcas locales serán los impuestos directos. Está previsto que este año se bata el récord de recaudación, con algo más de cien millones de euros en esos tributos, lo que supondrá unos 410,5 euros por vecino.
Los impuestos directos
El principal es el ya mencionado IBI, que supondrá un desembolso medio por coruñés de 243,4 euros, el promedio más elevado de las siete ciudades de Galicia. A esa cantidad hay que sumar el IBI de contribuciones especiales, que grava por ejemplo las empresas del puerto y aportará 3,7 millones, y el IBI de fincas rústicas, cuya aportación es testimonial -apenas 26.000 euros-, pero que experimenta un aumento del 1.757 % con respecto a los 1.397 euros previstos en el 2017.
Los otros impuestos de peso son el IVTM, que aportará unos 11,8 millones, y el de actividades económicas (IAE). El gobierno local ha mantenido la previsión de ingresos de ese último tributo en 12,3 millones, aunque en el 2015 se quedó en 12 millones y en el 2016 bajó a 11,53 millones.
También se prevé un incremento de 500,000 euros en la recaudación del impuesto de plusvalías, hasta alcanzar 7 millones.
Tasas y precios públicos
El Ayuntamiento prevé recaudar más de 48,81 millones, unos 200 euros por ciudadano, a través de tasas, precios públicos y otros ingresos como multas, que aportarán 6,6 millones a las arcas municipales. La mayor parte de esa cantidad, 5,75 millones, corresponden a sanciones de circulación, que deberían aportar 1,8 millones más de lo que estaba previsto para el año pasado.
El incremento en multas de tráfico parece muy elevado, pero es probable que la previsión del 2017 se haya quedado corta. Uno de los motivos es que ya desde finales del anterior mandato se mejoraron los mecanismos de tramitación de los expedientes, pero además el año pasado se pusieron en marcha las cámaras de la Marina que en muchos días han impuesto tantas o incluso más multas que los agentes desplegados en la calle, lo que supone duplicar el número de sanciones totales en esas jornadas.
Como ocurre con los impuestos directos, la recaudación de muchas tasas se mantendrá, aunque están previstos incrementos en los ingresos por el servicio de recogida de basuras o por las zonas de aparcamiento regulado. La ORA ya mejoró su aportación a las arcas municipales el año pasado, y lo mismo ha ocurrido con la grúa, que ha pasado de ingresar 463.000 euros en el 2015 a más de 900.000 al año siguiente con el nuevo contrato.