«O poder do arcabuz» baja el telón

La Voz

A CORUÑA

CESAR QUIAN

El musical de Quique Peón que recrea la revuelta irmandiña cerrará dos años de gira los días 16 y 17

12 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

«Estamos aquí para presentar unha despedida que é unha cousa un pouco estraña». Esto decía ayer Quique Peón para dar cuenta de las dos últimas actuaciones de O poder do Arcabuz, un musical que recrea la revuelta irmandiña que tuvo lugar en Galicia en la baja Edad Media. Hace ahora dos años se estrenaba esta obra que tiene en escena a un centenar de personas, de las que 33 son bailarines, 24 músicos y otras 40 el coro.

Peón, que estuvo acompañado por el bailarín «Pablo Rivas, que é o noso capitán irmandiño», destacó que parte de las más de 10.000 personas que han visto este espectáculo lo hicieron en pequeñas poblaciones a las que no siempre es fácil que lleguen estos montajes. También recordó que con esta obra habían querido recordar «a maior revolta da Europa medieval»; sobre el título dijo que habían usado el arcabuz «como metáfora para falar do poder do diñeiro», ya que fue «a primeira arma de fogo que chegou a Galicia» y lo hizo de la mano de los nobles que, derrotados por los irmandiños, lo fueron a comprar para recuperar el poder.

Otro aspecto que destacó Peón es «o poder da nosa música e a da nosa danza». Y es que el baile tradicional gallego «é o elemento principal do espectáculo, a linguaxe de cohesión de todo». Para Peón, «trátase dun espectáculo ambicioso, un proxecto apaixonante e arriscadísimo, froito dun empeño moi especial en poñer en valor as nosas músicas e as nosas danzas».

Xacarandaina, 40 anos

La música de O poder do Arcabuz está dirigida por Pedro Lamas y la mayor parte de los participantes en la obra son del grupo de música y baile tradicional Xacarandaina. Esta formación cumplirá 40 años en el 2018 y con vistas a esa celebración están trabajando, junto con Peón, en un nuevo espectáculo «do que polo de agora non podemos dicir nada». De todos modos, apuntó que el objetivo de su compañía es seguir con la «contemporanización da danza tradicional galega e usala para contar historias, que é algo que non fai ningunha institución pública». En esta línea, señaló Peón que el espectáculo del arcabuz «non tivo ningunha axuda institucional, so a do grupo Gadisa».