Arrancaron las visitas a los cementerios

«A xente nova xa non vén, só veñen os maiores», comenta uno de los enterradores


A Coruña / La Voz

«El término del cuerpo es el que veis. El del alma será según obréis». Esto pueden leer, grabado en la piedra del frontispicio del cementerio de San Amaro, las personas que este fin de semana han empezado a visitar a sus familiares difuntos. Aunque de entrada no es fácil fijarse ni en el lema ni en nada, y menos si quien acude va con un ramo de flores, ya que enseguida se le acerca alguno de los integrantes del grupo de personas que se ofrecen a «limpiar y colocar». Era la imagen del mediodía de ayer, cuando la afluencia de personas era escasa, si bien en un buen número de los cerca de 18.000 nichos, 2.500 ceniceros y 300 tumbas y panteones del principal camposanto de la ciudad ya se podían ver flores o personas limpiando y adornando las lápidas.

«A xente nova xa non vén, só veñen os maiores», comentaba uno de los empleados del camposanto. Como para refrendar sus palabras, en la zona donde se encontraba, dos mujeres de cierta edad limpiaban los nichos. Mientras tanto, por el pasillo central del camposanto bajaba un abuelo con una jardinera en la mano y acompañado por su nieta, un joven de apenas una docena de años.

«Aquí corremos así»

La sorpresa a esas horas la daba una mujer que entraba corriendo desde el acceso del paseo marítimo y seguía por delante de las tumbas con un lema en la camiseta que resultaba llamativo para el lugar en el que se encontraba: «Aquí corremos así».

Minutos antes, en el cementerio civil las labores de limpieza y colocación de flores eran también las habituales, en una zona donde los árboles, o sus troncos, tienen su protagonismo. También allí se daban las conversaciones, tanto entre los visitantes como delante de algunas tumbas en las que solitarios familiares parecían mantener un silencioso diálogo con las personas enterradas.

Y mientras en San Amaro, cementerio que cumple este mes 205 años de existencia, pasaba esto, el llamado Cementerio Británico permanecía cerrado, como es habitual desde hace tiempo. Ese paso de los años ha provocado que la parte de abajo del portal que cierra las instalaciones esté siendo comido por el óxido.

En los demás cementerios coruñeses también comenzaron ayer las visitas, siendo más numerosas en el camposanto de Feáns y en el de San Pedro de Visma.

En los próximos días, sobre todo el miércoles, día de Todos los Santos, y el jueves, Día de Difuntos, se espera una mayor afluencia de visitantes. Esta costumbre, según apuntaba uno de los empleados de San Amaro, no se ve afectada por el hecho de que cada vez sea mayor el número de incineraciones. Y es que estos restos también acaban en los cementerios que, en el caso del de San Amaro, se ha convertido también en un atractivo turístico, como lo muestra el hecho de que las visitas nocturnas con el guía Suso Martínez encarnando al personaje de Fiz de Cotobelo cubran el cupo de asistentes con dos meses de antelación.

Casi 20.000 euros para la recogida de pluviales en el camposanto de Oza

«Se considera necesario ampliar la red de recogida de pluviales al resto del departamento y de esta manera poder recoger el agua de los tejados evitando así los numerosas protestas que tenemos de los usuarios del cementerio, ya que cuando llueve el agua discurre por el frente de los nichos produciendo problemas de humedad». Esto indican responsables del gobierno local en la memoria de las obras de recogida de pluviales en el cementerio de Oza. Esta semana concluyó el plazo para la presentación de propuestas por parte de las empresas interesadas en llevar a cabo estos trabajos que afectan al segundo departamento de ese camposanto y cuyo presupuesto es de casi 20.000 euros. El plazo de ejecución de estas obras es de 20 días naturales.

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