«La sala es el instrumento de la orquesta y si la acústica no da...»

López Cobos explica los límites del edificio que acoge la OSG y aboga por una sede «que esté a su altura»


a CORUÑA / LA VOZ

Jesús López Cobos ensaya desde el lunes en Santa Margarita la Sinfonía alpina de Strauss que mañana ofrecerá, precedida de una pieza para clarinete de Weber, en el primero de los dos conciertos con los que este precursor de la dirección en España celebrará los 25 años de la OSG y sus fuertes lazos con la formación desde su histórica visita en el año 2000. «Siempre es una felicidad volver a encontrarse con esta orquesta», concedió el maestro de Toro al final del ensayo de ayer.

-El del 2000 fue el primer concierto en España después de una larga etapa de exilio voluntario tras su dolorosa salida de la Orquesta Nacional de España.

-De casi diez años, sí.

-¿Qué encontró en la OSG?

-Esta orquesta me ha dado algo que para un director es ideal: encontrar una institución con la que desde el principio te compenetras y por lo tanto te da la posibilidad de hacer música al nivel que tú quieres y como deseas hacerla. Para eso necesitas una buena orquesta, pero también colaboración de los músicos. Eso yo lo encontré desde el principio. Hay muchos directores y hay muchas orquestas a las que llegas y de inmediato notas resistencia a las cosas que quieres hacer. Eso ocurre. Y aquí nunca me ocurrió.

-En una ocasión dijo que con la Sinfónica había sentido por primera vez que no tenía que salir de España para trabajar con una orquesta de nivel internacional.

-Sin duda, sin duda, y no solo yo. Recuerde el espaldarazo que le dio Lorin Maazel, decía que siempre volvería. Esta orquesta se hizo bien. En 25 años solo tuvo dos directores. Eso es fantástico, eso es una lotería. Porque si te encuentras a gusto con un director, formas la orquesta y enseguida llega a una calidad que otras tardan muchísimo más en conseguir. Lo que se ha hecho aquí es verdaderamente fantástico.

-Hace unos días quedó al descubierto el abandono del edificio. ¿Cuál es su parecer?

-Vi el artículo y no me extrañó nada. El único hándicap de esta orquesta ha sido no disponer de una sala de conciertos. La forma, la capacidad, lo que determina la acústica, no se pensó para hacer música, sino congresos. Para una orquesta la sala es su instrumento. Es como si a un violinista le das un mal violín. La acústica es nuestra caja de resonancia, donde trabajas el sonido con la orquesta. Cuando hay límites y la acústica no da más, pues... Yo deseo de verdad que después de estos 25 años en los que se ha conseguido un prestigio fantástico se le de una sala que esté a la altura. Verdaderamente esta orquesta ha hecho milagros en el sitio en que está. Pues que pueda desarrollarse.

-¿Cómo se ve desde fuera la relación de este país con la cultura?

-Aquí la cultura se ha considerado siempre algo para las élites que no forma parte de la idiosincrasia del pueblo y precisamente una de las señales de identidad de un país es la cultura, no los monumentos, sino la verdadera vida cultural, la formación, la educación. En eso no se ha invertido. Y la cultura es una inversión que vale la pena. Todo lo que inviertan en ella no es perdido, sino ganado. Un pueblo culto no solo es mucho más capaz. Produce más y mejor y por lo tanto genera riqueza. Depende de los que tienen la capacidad de decisión.

-Dice que reserva más tiempo libre que antes entre conciertos, pero en los próximos meses dirigirá en Viena, Roma y Chicago. ¿Le queda algo por hacer?

-Musicalmente no, he hecho el repertorio que quería hacer. Siempre me ha quedado pendiente una pasión de Bach, pero bueno, porque empezaron los movimientos historicistas, que hay que hacer Bach, con orquestas antiguas y todo eso, lo cual no me parece que sea necesario... Pero bueno, no siempre se puede hacer todo.

«La ‘Sinfonía alpina’ lo tiene todo»

Dice López Cobos de la inmensa Sinfonía alpina: «La obra necesita tantísima orquesta que es una cuestión de pura economía, por eso se interpreta poco. Llevábamos tiempo pensando en ella y con ocasión del 25.º aniversario vieron que se podía hacer, con lo cual estoy muy ilusionado. Se necesita una orquesta inmensa, una banda fuera del escenario...».

-La intensidad romántica...

-Ya el tema lo es, la naturaleza. Es un programa de 22 episodios, cada uno con su título: la cascada, el paseo..., muy descriptivo. Las explosiones de la gran orquesta cuando llega a la montaña, un pasaje impresionante, y otros más líricos e íntimos. Tiene todo. Además es muy virtuosa y hace que todos luzcan, los solistas, los grupos y toda la orquesta».

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
15 votos
Comentarios

«La sala es el instrumento de la orquesta y si la acústica no da...»