El BNG apoyó al alcalde con lo más sustancial que tiene hoy en día, su único voto en el pleno, pero se esforzó en marcar distancias sobre el camino que ha tomado el Ejecutivo. Avia Veira comenzó haciendo un relatorio del trámite de los presupuestos. Acusó al alcalde de usar «excusas» para no presentarlos antes que luego se desvelaron falsas, y de «non aprender nada» del trámite de las cuentas anteriores. En su segundo turno, ante las quejas de Ferreiro por la conducta de la oposición, tomó la palabra para dejar claro algo: «O goberno é o responsable de traer os orzamentos e ter políticas alternativas» y le advirtió que el victimismo no servirá para arreglar los problemas.
Veira recordó el trabajo de su partido en el anterior mandato. «Aquí xa houbo xente que fixo fronte ás políticas do PP», e insistió en que apoyaron la investidura de Ferreiro para que plantease esas políticas alternativas en las que le exigió «ser máis valentes» porque los votantes «moi poucas veces dan segundas oportunidades aos gobernos alternativos». Antes insistió en el valor de ese voto de investidura y en el de confianza, y advirtió al alcalde de que continuarán criticando las políticas que pongan en marcha con las que no están de acuerdo, lo que aprovechó para enumerar una larga serie de problemas: el «abandono» de los barrios, con solo «un 5 %» del presupuesto en obras para esas zonas ejecutado en el 2016, su rechazo a organizar una comisión para luchar contra los desahucios, a pesar de que la propuesta del Bloque salió adelante en el pleno, la «pouca eficacia da renda social», con solo una concedida durante el año pasado... Por encima de todo, en línea con José Manuel García, les reprochó una «política continuista que apenas pasa da barreira da realidade virtual».