«Ni ellos lo saben y así nos va»

m. c. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

La Lomce empantana los planes de acceso a la universidad

23 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

A todos les preocupaba lo mismo. Cómo se accede a la universidad, qué son los créditos, cuántos suspensos están permitidos para no perder la beca o qué tipo de prueba deberán superar si quieren subir la nota hasta el 11 o el 12 que les exigirán para matricularse en algunas carreras. Todos los estudiantes que ayer ocupaban el salón de actos del instituto de FP Ánxel Casal necesitaban información para poder decidir, pero muy pocos salieron enteramente satisfechos de las charlas. «Lo que más les interesa es el acceso a la universidad y las becas. Las becas -explicó Verónica del Río, orientadora del centro-, que desatienden áreas de conocimiento enteras, porque ¿quién aprueba el 80 % de los créditos en Arquitectura? Es uno de los requisitos. Y no puede ser que alguien deje de estudiar por no tener dinero».

De becas les hablaron un representante de Feuga, en su caso para prácticas en empresas, y un equipo de la Universidade da Coruña que concitó la mayor atención, porque al instituto de Monte Alto, que centra buena parte de su oferta formativa en ciclos relacionados con la salud, suelen llegar estudiantes que no pudieron matricularse en las titulaciones universitarias que desean -las sanitarias exigen notas de corte muy altas- y toman la FP como un preámbulo del salto a las facultades y escuelas. Así lo planean Laura Ares, María Santos, Estela González y Christian Rey, desde el 2.º curso de Imaxe Diagnóstico que hacen este año, hacia Fisioterapia, en el 2017. O dentro de dos, Ana Martínez, Yemby Cutire o Lenny Mamani, de Prótesis e Higiene Bucodental a Enfermería, Biología y Química, respectivamente.

Laura lamentó que en las charlas no hubiesen desmenuzado las condiciones de acceso: «Tendré que petar a llamadas a la Ciuga». Yemby, aún en 1.º, se permitía seguir un paseo por las nubes: «Yo solo quiero saber si puedo seguir soñando con estudiar lo que realmente quiero o si tengo que aterrizar». Estela González zanjó la cuestión: «No pueden decírnoslo, ni ellos lo saben. Andan cambiando y así nos va». En el patio, la orientadora confirmaba las sospechas de Estela: la Lomce ha traído incertidumbre. Antes, en la presentación de las charlas, compartió una certeza con todo el auditorio, dirigida a las alumnas: «A única ferramenta para ser libres é a formación. Non a deixedes».