Fin a la barra libre para circular en coche por la nueva Marina

Eduardo Eiroa Millares
E. EIroa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

MILLARES

La Policía Local comenzó a multar ayer a todos los que circulaban sin permiso

07 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado 8 de abril la renovada fachada marítima coruñesa cerró para el tráfico y se convirtió en terreno peatonal salvo para vehículos autorizados. Las señales situadas a la altura del jardín de San Carlos y frente a Correos especificaban ya entonces que estaba prohibido circular por allí.

Sin embargo, una cosa es la teoría y otra la práctica. En medio de la caravana de coches con permiso para circular se colaban también, con mucha frecuencia, los que carecían de permiso.

En total, entre 2.500 y 3.000 vehículos diarios siguieron pasando sobre un terreno que se había ganado para los caminantes. De esas cifras muchos eran buses, taxis, camiones y furgonetas de carga y descarga y residentes, pero muchos otros no.

Ayer el gobierno local decidió poner fin a la barra libre y empezar a multar, en serio, a quienes se aventuraban por allí sin tener permiso para hacerlo. Cuatro agentes se dedicaron a ello durante buena parte del día en el punto de control situado a la altura de Correos y la Autoridad Portuaria. Daban el alto sistemáticamente a todos los turismos que pasaban y en cuestión de horas detectaron a docenas de infractores, la mayor parte turismos, pero también furgonetas de reparto fuera del horario permitido establecido entre las seis y las once de la mañana.

Hasta tres agentes multaban ayer de forma simultánea, dejando en evidencia el elevado número de conductores que hacían caso omiso a la prohibición.

Hace ya tiempo que se retiró el control policial que en su día se estableció en San Carlos. Las multas se ponían únicamente a los que procedían de allí y pasaban por Puerta Real hacia los Cantones. En el otro sentido un agente seguía parando a los que llegaban -y van cinco meses haciéndolo- e indicándoles que tenían que dar la vuelta.

En ese lugar se evidenciaba también que la señalización de zona peatonal no es suficiente para reconducir el tráfico. En unos minutos fueron media docena los conductores que paraban sin saber muy bien qué ocurría.

Mapas no actualizados

Dos de ellos eran personas de municipios del entorno que querían llegar al Abente y Lago. La opción de dar la vuelta por Marcial del Adalid resulta confusa para quien no conoce el callejero coruñés.

Otro de los vehículos parados era un coche de alquiler con dos turistas. Al margen de la señalización -es pequeña y sobre el pavimento no se ha hecho cambio alguna para separa la zona peatonal de la de los coches- existe otra fuente de problemas ajena al Ayuntamiento. En los navegadores más habituales todavía no aparecen los túneles y la Marina sigue figurando como opción. Los errores de los navegadores, eso sí, no eximen de ser multado.

Más de 30 sanciones en una sola mañana

Solo durante la mañana de ayer los agentes en el control de Correos pusieron más de 30 multas a los conductores que pasaban sin permiso. Hasta tres vehículos fueron sancionados de forma simultánea por circular por una zona prohibida. La multa que impone el consistorio por esa infracción asciende a 100 euros, que queda en la mitad por pronto pago. Desde las próximas semanas serán las cámaras de vigilancia las que, de modo automático, detecten y sancionen a los infractores.

Los accesos estarán controlados por cámaras desde las próximas semanas

El pasado domingo se cumplieron cinco meses desde el cierre al tráfico de la Marina y desde entonces los accesos se controlaron con agentes de la Policía Local que se dedicaron básicamente a informar a los conductores de que por allí no se podía pasar y a ofrecerles alternativas.

Hoy los agentes siguen en su sitio y los coches, con conductores despistados o no, continúan llegando en gran número a esos accesos. La presencia policial que iba a ser provisional va camino de llegar al medio año.

La alternativa parece ahora más cercana. El alcalde, Xulio Ferreiro, indicó ayer que en las próximas semanas se instalarán cámaras de control en los puntos de acceso, dispositivos capaces de leer las matrículas y de multar, automáticamente, a aquellos conductores que se internen por la fachada marítima sin contar con los permisos necesarios para ello.

La calle Barcelona

El regidor también aseguró que no se ha iniciado ninguna campaña sancionadora, y que lo que se pide «é que se cumpran as normas de circulación igual que no resto da cidade».

El regidor puso como ejemplo la calle Barcelona, también peatonal, y apuntó que si por allí pasa un coche, también será multado, al igual que le sucederá en la Marina.

En la fachada marítima, con todo, hay algunos elementos que llevan a confusión. La calle Barcelona, por citar el mismo ejemplo, tiene un firme diferente, mientras que a la Marina llega una vía de asfalto que también iba a ser provisional pero que todavía no se ha cambiado.