Aunque al menos hasta agosto no será posible anularlas en los parquímetros, no se espera que el ritmo de imposición de sanciones descienda en próximas semanas
02 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Los vigilantes de la ORA imponen cada día unas 80 sanciones por infracciones de aparcamiento en la zona azul. Esa cantidad se mantiene constante desde hace unos meses, y supone un fuerte descenso con respecto a las más de 200 que se llegaron a tramitar cuando comenzó a trabajar la nueva concesionaria del servicio, en diciembre del año pasado.
El descenso indica que los conductores se han acostumbrado a la disciplina que el actual gobierno local ha aplicado al aparcamiento regulado, con el fin de que sea pagado por sus usuarios, como señaló hace unas semanas el concejal de Mobilidade Sostible, Daniel Díaz Grandío, y no mediante fondos municipales.
Aunque el número de sanciones totales se ha reducido, algunos conductores siguen recibiendo en su domicilio «paquetes» con varias multas juntas. A primeros de año hubo casos de vecinos que recibieron hasta 24 notificaciones, y la pasada semana un residente en Linares Rivas recibió doce, por las que pagará 360 euros al abonarlas por adelantado.
Las mismas fuentes prevén que el número de sanciones se mantenga durante las próximas semanas y en el futuro, aunque la posibilidad de anularlas en los parquímetros tendrá que esperar al menos hasta agosto, cuando está previsto que el pleno del Ayuntamiento haya aprobado una serie de cambios en la ordenanza que regularán esa posibilidad.
Los planes del gobierno local pasan porque los conductores puedan evitar el pago de las multas abonando un recargo de hasta 2,60 euros, siempre que su coche no haya estado mal estacionado durante más de una hora.
La posibilidad de anular las sanciones era una de las novedades que se incluyeron en el pliego del nuevo contrato del servicio, tramitado por el anterior ejecutivo municipal del PP y adjudicado de forma definitiva a Setex Aparki por el actual gobierno local de la Marea Atlántica.
Otra de las novedades que se incluían en el contrato era activar una aplicación de móvil para pagar los tiques ordinarios. Ese sistema lleva meses en funcionamiento, pero también será necesario modificar la ordenanza para darle cobertura legal.
El gobierno local tenía pensado llevar la aprobación inicial de los cambios al pleno del lunes, pero surgieron dudas sobre la necesidad de cambiar también las ordenanzas fiscales, con el fin de incluir en ellas el recargo por anular las multas. Esas dudas están siendo analizadas por los servicios municipales, pero el gobierno calcula que los cambios necesarios podrán ser aprobados durante el próximo mes para que la anulación de sanciones sea una realidad a partir de agosto.
El Ayuntamiento superó en abril y mayo el plazo máximo de pago a proveedores
El Ayuntamiento volvió a superar el período de pago máximo a proveedores, 30 días, durante los pasados meses de abril y mayo. Los datos han sido publicados por el gobierno local esta semana, después de las elecciones generales y cuando el PP había presentado una pregunta por escrito sobre el retraso en la publicación de las cifras de abril.
En ese mes, el Ayuntamiento pagó sus facturas en 33,32 días y en mayo lo hizo en 35,06. Esas cifras contrastan con las de los mismos meses del 2015, cuando se pagaba 19,35 y 23,42 días.
El plazo máximo de pago en 30 días sí fue respetado en el primer trimestre de este año. Pero los datos de abril y mayo convierten esa mejoría en un paréntesis, ya que durante la segunda mitad del 2015, a partir del mes de julio, cuando se produjo el cambio de gobierno, y hasta el pasado diciembre, María Pita nunca pagó sus facturas antes de un mes.
La vulneración del plazo máximo de pago fue impuesta por el Gobierno central en su paquete de medidas anticrisis, con el fin de evitar que la morosidad dañase el tejido empresarial.