Ir a ver bailar el sol en San Juan

Xosé Alfeirán

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

Existía una costumbre que consistía en ir hasta Oza, comprar fresas a los labradores y esperar al amanecer

20 jun 2016 . Actualizado a las 16:22 h.

Ya lo dice el refrán: «No día de San Xoán, baila o sol pola mañán». Es creencia muy antigua; posiblemente se remota a la prehistoria y a las celebraciones relacionadas con el solsticio de verano. Sobrevivió a la cristianización y, junto con otros rituales de procedencia diversa, se integró en la festividad puesta bajo la advocación de San Juan Bautista, el precursor que purifica el alma y el cuerpo con el agua del bautismo.

La convicción de que el sol bailaba en la amanecida de San Juan estuvo muy arraigada y extendida por diversos lugares de Europa, llegando hasta épocas recientes. Su persistencia en Galicia fue objeto de comentario y crítica por un gran número de ilustrados y eruditos.

Ya en 1740, fray Benito Jerónimo Feijoo la condenó como ridícula y falsa diciendo que: «Lo que baila el sol esos días, es lo que baila todos los demás del año en las mañanas claras y serenas; y es que al salir se representan sus rayos como en movimiento, o como jugando unos con otros, y esto quiso el vulgo que fuese bailar el sol».