En busca del mismísimo centro

Antía Díaz Leal
Antía Díaz Leal CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

Las ciudades tienen centro, periferia y al parecer semicentro. Que en los mapas es una cosa y en la cabeza de los vecinos otra muy distinta. Mi cuñada, que es de Monte Alto de toda la vida, ubica el centro en María Pita. Pero otros CTV lo trasladan al Obelisco sin dudar. Hagan una rápida encuesta. En tres minutos tengo también la plaza de Lugo, la calle Real y la plaza de Pontevedra. Y un centro financiero. Hasta tengo un amigo que jura que la plaza de la Cubela es el centro. Será cuestión de perspectiva. La periferia parece clara. ¿Pero y el semicentro? ¿Dónde está eso? Si el centro es María Pita, ¿es Cuatro Caminos el semi? Y si el centro es la plaza de Lugo, ¿será el semicentro Monte Alto?

Sospecho que vivo en un limbo entre un viejo y un nuevo centro, como algunos partidos políticos que se disputan la centralidad y no se dan cuenta de que si todos ocupan el mismo espacio lo único que van a conseguir es que suba el metro cuadrado del mismísimo centro. Como aquí.

«¿Un piso de tres habitaciones? Puf». El «puf» es el sonido que más escuchado en las inmobiliarias. ¿Tres habitaciones? Puf. ¿Sin amueblar? Puf. ¿En el centro? Puf. Media docena de agentes me juran que por delante de mí hay cuatro o cinco más buscando lo mismo. La cuadratura del círculo parece ser ese piso de alquiler en buen estado, con tres habitaciones, en el (más o menos) centro y por que el propietario no pida lo mismo que por un litro de sangre de unicornio. Por ejemplo.

Dice un estudio de la web idealista. com que uno de los retos del sector inmobiliario para este año es dar una solución al problema de vivienda de los millenials, que no pueden salir de la casa familiar. ¿Y con los mayores de 35, qué hacemos? El perfil del comprador en Galicia es el de una persona de más de 55 años que compra en semicentro y periferia para luego alquilar. A los que ya no somos millenials y necesitamos más espacio, claro. Pero no lo hay. El stock de vivienda nueva en el centro se ha terminado, sea para comprar, alquilar u okupar. Son los coletazos de esa burbuja que nos dejó comprar en el mismísimo centro para hipotecarnos hasta la jubilación. ¿Y qué queda? Que en ese cambio de chip a garrotazos que nos ha regalado la crisis, los propietarios entiendan que no se puede alquilar de cualquier manera. No lo digo yo, lo dice Benito Iglesias que es presidente de la Federación de Empresas Inmobiliarias de Galicia. «Tiene que estar acorde con las necesidades reales. Cuanto mejor preparado y rehabilitado esté, mejor. El alquiler ha llegado para quedarse». Queda por ver dónde nos vamos a quedar los inquilinos. En el mismísimo centro. O en el semicentro propiamente dicho.