El difícil reto de ser mariscador en Sada

Toni Silva SADA / LA VOZ

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

Pendientes de una regeneración de la playa que no llega, acaban de perder toda la cosecha de almeja por culpa un vertido

22 mar 2016 . Actualizado a las 19:28 h.

El nombre de Delicias comienza a ser una cruel ironía aplicada a la playa urbana de Sada. Delicias pocas, por no decir ninguna. Lo que este arenal está proporcionando son continuos disgustos a los vecinos por su condición de lodazal. Y ahora le ha dado la puntilla a los mariscadores locales, un colectivo casi residual de seis personas, la sexta parte de los tiempos de bonanza, antes de que el famoso dique portuario volviese locas las corrientes del golfo Ártabro y la playa de Sada comenzase a acumular lodos y más lodos.

Esta vez el problema ha venido del río Mayor. Su caudal portaba hace unas semanas ramas, hojas y maleza que acabó desembocando en la zona de siembra de almejas. «Supuso la muerte de una cantidad incalculable de almejas y también mató las que teníamos replantadas en las parcelas que tanto tiempo nos había llevado el pasado verano», explica Fernando Ucha, representante de los mariscadores de Sada.

Del problema ya están al tanto en el Ayuntamiento, en la Guardia Civil (donde se denunciaron los hechos) y en Augas de Galicia. Este último organismo ya tiene localizadas las fincas de As Brañas donde se arrojó la maleza al río. Las posibles sanciones de nada servirán a los mariscadores, que sufren un duro revés en un contexto de incertidumbre. Porque las Administraciones no les conceden ayuda debido al plan de regeneración que pesa sobre esta playa. Pero el tiempo pasa, la regeneración se dilata y a los seis mariscadores no les toca más que improvisar día a día para sobrevivir en este trabajo.