El PSOE prepara alegaciones al documento que la Marea empieza hoy a tramitar por vía oficial
18 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Los presupuestos aprobados el 11 de noviembre del 2014 por la junta de gobierno del anterior ejecutivo del PP han batido un récord. Son los más longevos que ha tenido María Pita desde los años 80. A día de hoy siguen prorrogados, ya que el nuevo gobierno aún no ha aprobado sus cuentas. Pero esa situación de interinidad podría tener los días contados. La junta de gobierno aprobará hoy los primeros presupuestos de la Marea y el pleno para su aprobación inicial está previsto a finales de este mes, quizá el día 30.
¿Qué trámites quedan por delante?
El borrador irá a comisión el próximo martes 22. Después debe ser aprobado de forma inicial en pleno, pasar por el trámite de alegaciones y, a continuación, recibir el visto bueno definitivo en otro pleno. El procedimiento completo, desde la primera junta de gobierno hasta el visto bueno definitivo, duró cerca de mes y medio en anteriores mandatos.
¿Qué ocurrió en el plazo habitual de trámite?
El alcalde, Xulio Ferreiro, anunció en noviembre del año pasado, cuando los anteriores gobiernos iniciaban la tramitación de las cuentas, que se iniciaría de inmediato la negociación de las cuentas del 2016. El gobierno local sostuvo desde el primer momento que esperaba que entrasen en vigor el 1 de enero, como ocurrió siempre desde los años 80, pero no fue así. El 25 de noviembre, el portavoz del PSOE, José Manuel Dapena, advirtió que la «falta de iniciativa» obligaría a prorrogar las cuentas. Las negociaciones no terminaban de arrancar. A pesar de las advertencias del partido que por entonces Ferreiro calificaba de «socio preferente», las conversaciones no se iniciaron hasta enero, cuando ya se habían prorrogado las anteriores cuentas del PP.
¿Cómo fue la negociación con el PSOE?
Las conversaciones con los socialistas fueron accidentadas. Los de Dapena se quejaron de que el gobierno local no les facilitaba documentación necesaria o de que hacía públicas ante colectivos partes del documento que no habían sido tratadas en la negociación. El gobierno local también puso su límite para llevar las cuentas a pleno en febrero, un plazo que el PSOE tachó de «irreal». El 1 de febrero los socialistas anunciaron la suspensión de las conversaciones acusando a Marea de «deslealtad», después de que el gobierno convocase un acto público para anunciar su plan de empleo, vinculado al presupuesto, aunque los fondos destinados a esa área no habían sido negociados.
¿Y las negociaciones con el PP y el BNG?
Las conversaciones con los populares fracasaron después de que acusasen al gobierno local de mentir sobre el contenido de la primera de sus reuniones. El PP propuso que la prensa acudiese a la segunda reunión, pero no llegó a celebrarse. Las conversaciones con los nacionalistas terminaron con el gobierno aceptando parte de sus propuestas, pero la decisión del ejecutivo de llevar las cuentas a pleno sin mantener más conversaciones también causó enfado en el Bloque. Los nacionalista no sabían que se iba a tomar esa medida, igual que el resto de la oposición, y esa tendencia a actuar sin comunicar sus decisiones se ha prolongado. Esta semana los nacionalistas se enteraron por la prensa de la documentación que les iba a remitir el gobierno municipal.
¿Qué impacto tuvo el adelanto del IBI?
La decisión «unilateral», según se quejó el PSOE, de modificar el calendario fiscal y adelantar el pago del IBI provocó un cisma entre el gobierno y la oposición. El partido clave para aprobar los presupuestos, el PSOE, lo consideró una muestra más de deslealtad, ya que el cambio no le fue comunicado a pesar de que su voto fue necesario para aprobar las ordenanzas fiscales, entre las que se incluye el Impuesto de Bienes Inmuebles. La rectificación del gobierno local anunciada el miércoles ha eliminado ese obstáculo, pero no será moneda de cambio con las cuentas.
¿Qué cambió la visita de Pedro Sánchez?
Las aseveraciones del secretario general del PSOE de que su partido apoyaría los gobiernos de cambio, y de que tenía confianza en que se llegaría a un acuerdo para aprobar las cuentas, fueron interpretadas por el entorno de la Marea como un refuerzo a su postura y un toque de atención al grupo municipal del PSOE. Pero al día siguiente José Manuel Dapena advirtió que el partido mantendría su independencia, incluso aunque dañase las posibilidades de que Sánchez fuese presidente. A pesar de todo, tras la visita del secretario general los contactos entre los socialistas y la Marea se han reanudado, pero la desconfianza entre ambos partidos es muy fuerte y fuentes del PSOE subrayan que es muy difícil que se repita lo ocurrido en Santiago, donde su partido se abstuvo y permitió la aprobación de las cuentas a pesar de que solo se aceptaron dos de sus 31 enmiendas al documento.
¿Cuál es la situación en este momento?
La situación es similar a la de junio, cuando se decidió la organización del Ayuntamiento. El PSOE, que es llave por la composición del pleno, está preparando una serie de alegaciones sobre el presupuesto de la Marea. Su aceptación podría decidir qué ocurre con el documento. No es descartable que algunas salgan adelante con el voto favorable de otros grupos de la oposición. Para articular su estrategia Dapena se entrevistó esta semana con Xulio Ferreiro y con la portavoz del PP, Rosa Gallego. Hoy está previsto que hable con la portavoz del BNG, Avia Veira.