San Cristóbal esperará al AVE con una nueva cubierta

a. m. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

La actual cubierta ya presenta algunos desperfectos.
La actual cubierta ya presenta algunos desperfectos. marcos míguez< / span>

Las obras estarán terminadas en un año y costarán 2 millones

04 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La estación de tren de San Cristóbal estrenará cubierta en un año. Ese es el plazo que da la ADIF a la empresa que gane el concurso para realizar las obras, que tendrán un presupuesto de dos millones de euros. Los trabajos de ejecución del proyecto de rehabilitación salieron así a concurso y la ADIF espera propuestas hasta el próximo día 29.

Así las cosas, la estación tendrá un nuevo techo un año antes de la llegada del AVE a la ciudad, que coincidirá con la puesta en marcha de la Intermodal.

De hecho, la Dirección Xeral de Mobilidade, dependiente de la Consellería de Infraestruturas, está ultimando los detalles para sacar a licitación en las próximas semanas la redacción del proyecto de la nueva estación intermodal. De competencia autonómica seguirá siendo la estación de autobuses, que está previsto que se traslade a San Cristóbal.

Xunta y Fomento mantienen contactos estos días para dibujar el plano de la plataforma que unificará el transporte público en la ciudad. En la Xunta están terminando de revisar el denominado estudio de necesidades y tienen previsto licitar en el primer trimestre de este año, es decir, antes de abril.

A la espera de que ese documento se concrete, sí se conocen algunos datos de cómo será ese nuevo servicio. Así, Mobilidade prevé que en San Cristóbal se instalen un total de 37 dársenas para los autobuses.

Además, la avenida de la Sardiñeira, que será renovada, contará con siete en total, de las que cinco se dedicarán a los buses con mayor frecuencia y demanda y las otras dos serán para los urbanos. A esa misma cota, de la Sardiñeira, se abriría el nuevo edificio de servicios, es decir, la estación de autobuses propiamente dicha. Habría que descender al nivel inferior para acceder al resto de los buses. En ese espacio está previsto que se ubiquen otras 30 dársenas, de las que cinco serían de regulación, para maniobras y esperas, y el resto, las propias de cada uno de los destinos previstos.