12 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.
Un grupo de niños de tres años del Ventorrillo se quedó ayer sin cole porque las obras de reparación de la cubierta que tenían que haberse hecho el año pasado no se ejecutaron. De poco sirve que Xunta y Ayuntamiento se echen la culpa. Mientras se discute en el pleno sobre muchos asuntos que ocurren allende el Pasaje, las pequeñas obras quedan sin realizarse e impiden acciones tan sencillas como que unos niños vayan a clase.