¿Un nuevo agujero del Parrote?

E. E. A Coruña / la voz

A CORUÑA

15 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque el concejal de Rexeneración Urbana apuntaba ayer que lo último que quieren es otro «burato do Parrote», lo cierto es la comparación con lo que allí ocurrió es inevitable. Fue una herida abierta durante seis años en pleno corazón de la ciudad, una gran molestia para muchos ciudadanos, que se quedaron durante todo ese tiempo sin un espacio que les pertenecía a ellos.

Cierto que lo que ocurre en la Marina ahora nada tiene que ver, sobre el papel, con el agujero del Parrote. Entonces era Patrimonio y las murallas, ahora son licencias municipales. Hay en todo caso, una indudable similitud: entonces dos administraciones gobernadas por colores distintos fueron incapaces de solucionar un problema que a quien perjudicaba era a los vecinos. Finalmente, las cosas salieron adelante sin grandes traumas, y no por sustanciales modificaciones del proyecto, sino porque hubo voluntad de acuerdo y porque al final, tanto en Santiago como en A Coruña, acabaron gobernando los mismos.

Los vecinos, una vez más, pueden acabar viendo como un trozo de su ciudad se convierte en un ring de boxeo entre formaciones políticas. Aún es posible que eso no suceda, pero los ingredientes mostrados ayer son los habituales de cualquier batalla política partidista que corre el riesgo de enquistarse si no hay altura de miras.

En el fondo subyace un problema de interpretación. Las administraciones, en muchos casos -?hay salvedades que afectan a empresas públicas, por ejemplo- están exentas de pedir licencia para hacer una obra. No tendría sentido que un ayuntamiento se pidiese licencia a sí mismo para hacer una obra en su propio término municipal, basta con que se adapte a la legalidad.

En el caso de la Marina el Ayuntamiento no solo es el impulsor del proyecto, sino también, de forma mayoritaria, el que la paga -16 millones en la Marina y el Parrote, 12 de la Xunta y 3 el Puerto- y ahora es también el que amenaza con parar su propia obra por considerar que es ilegal. El Ayuntamiento de A Coruña, como entidad, sigue siendo la misma gobierne quien gobierne. Constructores de obra pública mostraban ayer su sorpresa porque se requieran ahora permisos

La otra interpretación es que sí hace falta ese permiso porque pague quien pague, está en terreno no municipal -es del Puerto- y porque la actuación la abona la Autoridad Portuaria mediante transferencia desde las arcas municipales, y no directamente estas últimas.

Sea como sea, lo cierto es que esa discrepancia dejará a los chavales sin columpios, a los peatones conviviendo con los coches en un área que iba a ser peatonal y a los conductores padeciendo atascos si nadie soluciona el asunto. Evocar el agujero del Parrote es inevitable. Aquello fue un ejemplo de mala gestión que tardó seis años en encauzarse.