El artista americano presenta Primrose Green, un segundo trabajo comparado con Nick Drake o Tim Buckley
06 jul 2015 . Actualizado a las 18:30 h.Es un pequeño gran secreto. El americano Ryley Walker logra enamorar a quienes se acercan a él. Pero hay que buscarlo allá donde se ocultan las joyas en el superpoblado universo pop. En su caso, la ruta nos lleva hacia el folk de reminiscencias sesenteras y setenteras. Sí, en ese lugar en el que Tim Buckley o Nick Drake se daban la mano parece nacer su música. Pero va mucho más allá.
De la mano del jazz, la expande a una nueva dimensión. La simplicidad se complica y el oyente experimenta la sensación de entrar en un mundo psicodélico, de bajos gruesos, guitarras ácidas y un artista totalmente entregado a su música. Aunque en su propio compartimento, una comparación con Damien Jurado podría servir para ello.
En A Coruña se le podrá ver el miércoles 8 de julio dentro del ciclo Son Estrella (Sala Mardi Gras, 22.00 horas, 8 euros en entrada anticipada y 10 en taquilla). Ahí desplegará ese sonido que lo ha convertido en uno de los niños mimados de la prensa británica.