La sala La Tuerka, que se hizo famosa por sus espectáculos para 10 y 15 personas, cerró sus puertas el pasado sábado
29 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.No. Por una vez no es la crisis la que motiva un cierre. La Tuerka baja la persiana para no ahogar la carrera del actor Daniel Currás y la directora Iria Ares. «Iba muy bien, últimamente como un tiro, pero llegó un momento en el que esto nos impedía evolucionar en lo nuestro. Gestionar algo así te impide hacer tu propio trabajo como artista», explica Currás. No nació con vocación de empresario: «Es algo que casi se te obliga en este país, pero yo solo quiero trabajar», lamenta.
Los dos sostienen que las etapas hay que saber cerrarlas. Esta ya está bajo llave. El sábado pasado celebraron una fiesta con sus amigos y clientes del local. Celebraban tres años y medio de una extraña propuesta en la ciudad. «El formato de microteatro no era nuevo. Se estaba haciendo en Londres. Hubo gente que lo trajo a Madrid. Nosotros fuimos los primeros en Galicia. Era fácil: poca inversión, pocos medios y poco dinero», apunta Iria. Currás precisa: «Nosotros queríamos que esto fuera un catalizador de personas inquietas. Aquí habría creatividad, ganas de hacer y de experimentar».
En pequeñas salas independientes, de 10 o 15 personas de capacidad y ubicadas en el mismo local, se podía desarrollar hasta cuatro obras simultáneamente. Los clientes pasaban de una a la otra, haciendo su particular tour dramático en un momento de crisis. «Esto ha redefinido la cultura. Antes estaba muy institucionalizada. Pero siempre surgen cosas así. Yo tenía un profesor que me decía qué sería del teatro sin las escaleras y los imperdibles. El Ayuntamiento nos ha ayudado, pero solo hasta cierto punto. Cosas como el Agadic ya es otra cosa. Es una red muy consolidada y muy clientelar».
Rostros conocidos
Pese a su carácter alternativo en los diferentes escenarios de La Tuerka han desfilado rostros conocidos del teatro y la televisión. Carlos Blanco, Fernando Morán o Isabel Risco se dejaron caer por ahí. También ilusionistas como Kiko Pastur Pero quizá el artista que indirectamente más hizo por popularidad por La Tuerka fue Xoel López. Hubo un tiempo en el que daba conciertos por sorpresa en la sala. Pronto se corrió la voz de lo especial de esas actuaciones.
Ahora la aventura tocó fin. Daniel e Iria traspasan el local. Ya hay interesados. Pero nada firme. «Ojalá alguien lo continuase», desea Daniel.