13 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.
La retirada de la torre de alta tensión estaba sentenciada desde el 2 de noviembre de 1965, tal y como recordaba ayer al pie de la misma el arqueólogo José María Bello. Ocurrió después de que el 5 de julio de 1962 el asentamiento, primero castreño y después romano, fuera declarado Bien de Interés Cultural. El verano pasado, el Ayuntamiento coruñés llevó a cabo una drástica limpieza de la maleza que cubría el castro y en la campaña de excavaciones se localizó una nueva entrada al recinto.