Los críticos de Cambre votan divididos y Culleredo elude pronunciarse
24 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.La disolución del Consorcio As Mariñas para transformarse en mancomunidad ha puesto patas arriba la política de la comarca. Y más en concreto al PSOE. La diversidad de criterios sobre cómo debe hacerse o tendría que haberse gestionado este proceso administrativo generó ayer la ruptura de la disciplina de voto de los socialistas de Cambre y, también por discrepancias internas, el gobierno local de Culleredo decidió retirar el punto del orden del día y dejarlo sobre la mesa para analizarlo con más calma.
En Culleredo, la decisión de no votar la propuesta partió del propio grupo de gobierno. En concreto, el concejal José Ramón Rioboo, explicó después de la sesión plenaria que no está de acuerdo con el sistema elegido por el Consorcio para hacer la transición a mancomunidad y que su presidente, José Antonio Santiso Miramontes, estuvo dilatando ese proceso de forma «irresponsable y malintencionada» y «por intereses personales». En este sentido, indicó que el Consorcio tuvo un año «para trabajar en un borrador y reunir a todos los secretarios municipales para redactar un documento de consenso» y que, sin embargo, se dejó para última hora para intentar «meter un gol por la escuadra a todos los concejales».
El alcalde, el socialista Julio Sacristán, reconoció que la controversia generada entre los habilitados nacionales de los ayuntamientos (con informes contradictorios) generó dudas «en concejales» ante las consecuencias que podría tener la aprobación con el informe negativo de la secretaría municipal. Así, en la junta de portavoces que se celebrará el viernes, «se intentará llegar a un acuerdo» previo al pleno extraordinario del día 30, en el que también se tratará las alegaciones al presupuesto y la relación de puestos de trabajo (RPT).
El portavoz del PP de Culleredo, Antonio Cañás, confirmó que la intención de voto de su grupo municipal en caso de haber tratado el asunto era la abstención, ya que no tuvieron tiempo suficiente para analizar la documentación. Y por ello, según indicó, consensuaron con el PSOE y el BNG aceptar que el punto quedara sobre la mesa.
Ruptura de la disciplina de voto
En Cambre también saltó la polémica por la modificación de los estatutos del Consorcio y la constitución de la nueva mancomunidad. De hecho, el portavoz del grupo socialista, Augusto Rey, indicó durante el debate que sus concejales tenían libertad para votar «en conciencia», por lo que tres de ellos votaron a favor (el propio Augusto Rey, Jesús Bao y María Luisa Sanjurjo) y otros dos se apartaron de la disciplina de voto y se abstuvieron (José Manuel Lemos y Margarita Iglesias). Rey aseguró que la disolución del Consorcio y la constitución de la mancomunidad llega tarde, consecuencia de un «fracaso» en la gestión administrativa. «Es un marrón», aseguró. Y cargó tintas contra el presidente del ente supramunicipal, José Antonio Santiso: «Deixou pasar un ano sen solución». También EU y BNG criticaron el «oscurantismo» con el que se gestiona el Consorcio. Finalmente, el punto se aprobó con 12 votos a favor (grupo de gobierno, PdC y tres concejales socialistas), cinco en contra (UxC y BNG) y cuatro abstenciones (EU y otros dos ediles del PSOE). Después de esta votación, el pleno se tensó y el alcalde expulsó a una edil de EU. Por «solidaridad», el resto de la oposición (excepto PdC) abandonaron la sala.