El Plan RUA retiró de la vía 165 vehículos abandonados desde el año 2012
08 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Una cosa es la limpieza viaria que se realiza cada día, y otra el Plan RUA, una poderosa herramienta municipal para darle a los espacios públicos un buen repaso para devolverles el brillo que el tiempo y el uso les van quitando.
Desde su puesta en marcha en el 2011 el citado plan recorrió de cabo a rabo la ciudad limpiando a fondo cada rincón con unas actuaciones en las que están implicados más de 30 servicios municipales. No se trata solo de pasar la escoba, sino de arreglar la iluminación o reponer el mobiliario urbano dañado, por ejemplo. Y mucho más, como la retirada de coches abandonados.
Los viejos vehículos formaron durante mucho tiempo parte del paisaje urbano. Sus dueños los dejaban en zonas apartadas y allí se quedaban a criar musgo afeando la vía y convirtiéndose en un peligro para el medio ambiente por posibles fugas de sustancias contaminantes de los motores, o por el riesgo para los peatones de cristales rotos o chapas sueltas.
Tratamiento de residuo
A eso también decidió poner coto el Plan RUA con excelentes resultados. Solo desde el 2012 se han eliminado de las calles 165 vehículos. Además, no son una molestia en el depósito municipal: se tratan directamente como residuos para su eliminación y reciclaje.
No se trata de que alguien se vaya de viaje y a su vuelta ya no tenga coche. Hay un procedimiento muy garantista detrás. Las denuncias llegan por llamadas de particulares, Policía Local o los propios operarios del Plan RUA que los detectan durante las labores de limpieza. El consistorio requiere al titula su retirada y, solo si no hay respuesta y transcurrido un tiempo prudencial, procede a declararlo residuo y darlo de baja. Si el dueño no aparece, se publica en el BOP el anuncio antes de proceder.
Han aparecido vehículos abandonados desde hace años en todos los barrios de la ciudad, pero son especialmente numerosos los detectados en la Sardiñeira, el Barrio de las Flores, la Sagrada Familia y Ciudad Jardín.
El Plan RUA no es la única medida para sacar turismos en mal estado de la vía pública, pero sí es uno de los más útiles, ya que los operarios los detectan cuando acuden a limpiar un espacio urbano. Días antes señalizan la zona indicando que estará prohibido aparcar mientras duren las tareas de limpieza. En general, los coches que siguen allí entonces son los que ya no tienen quién se interese por ellos.
Desde el año 2011 se han abierto 200 expedientes por ese motivo. De esos coches, 165 acabaron convertidos en chatarra convenientemente tratada. Los otros 35 se corresponden a vehículos detectados este año y que todavía están en tramitación. El año que viene serán también reciclados.
El plan ha supuesto el final de un auténtico problema, ya que esos vehículos no solo afeaban la vía pública, sino que mermaban el número de plazas de aparcamiento en una ciudad donde nunca son suficientes.
Quien decida aparcar eternamente su coche, sabe que puede acabar en la chatarra, y quien quiera deshacerse de él, antes de abandonarlo en la calle, que llame al 010. Se lo pasan a retirar.