La barandilla del puente de O Burgo divide a la población

Elena Silveira
Elena Silveira CAMBRE / LA VOZ

A CORUÑA

Las obras de asfaltado en el puente aún no han terminado.
Las obras de asfaltado en el puente aún no han terminado. p. rodríguez< / span>

Los alcaldes de Cambre y Culleredo critican la estética de la nueva protección, aunque defienden que «es segura»

04 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

El alcalde de Culleredo, Julio Sacristán (PSOE) y el de Cambre, Manuel Rivas (PP) están de acuerdo en que la estética de la nueva barandilla del puente de O Burgo no se ajusta al entorno. Admiten que no les gusta pero que, por lo menos, cumplen con las condiciones de seguridad, «que es lo importante». Este es también el sentir de muchos de los vecinos de O Temple y O Burgo que ayer criticaban tanto el color (blanco) como la forma de la barandilla: «Es demasiado moderna», indicaba una mujer. También hubo quien reconoció que «es bonita, pero lo fundamental es que funcione bien como parapeto en caso de accidentes, para que no caigan los coches a la ría» y que no requiera muchas reparaciones o gasto de mantenimiento. Otros vecinos destacaron que cuando se pasa por el puente en coche, la nueva barandilla impide ver el puente romano y que, de hecho, le «roba protagonismo». Aunque los dos alcaldes admitieron que no les gusta la barandilla, «es la que se incluía en el proyecto», «cumple con las medidas de seguridad» y «hay que acatarlo». El BNG de Cambre ya indicó la semana pasada que la nueva pieza era más propia de un paseo marítimo que de un puente que conecta dos ayuntamientos. Mientras tanto, las obras de asfaltado del puente continuarán durante los próximos días, ya que la lluvia ralentizó los trabajos durante el fin de semana y será necesario limitar la circulación a dos carriles.