Movilidad dice que no fallan, sino que están sujetos a los ciclos semafóricos
17 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Uno de los semáforos del paseo marítimo que hay a la altura de la Domus y que el pasado viernes no hacía ni caso a los peatones que pulsaban su botón para cruzar -se ponía en verde cada 75 segundos, se pulsase o no- ayer funcionaba como un reloj. Al igual que el resto de discos que hay en la zona. ¿Qué ha pasado? «Pues que ese sistema que tienen en la ciudad un total de 106 semáforos está sujeto a los ciclos semafóricos, de ahí que no siempre empleen los mismos tiempos», respondieron desde el Ayuntamiento de A Coruña.
La Concejalía de Movilidad viene a decir que los semáforos no van por libre, que no funcionan por su cuenta y riesgo, sino que sus ciclos los marca un sistema informático manejado desde la sala de pantallas de la Policía Local. Así, si una determinada calle está colapsada, un agente podrá variar el ciclo semafórico de la misma para aliviar el tráfico, lo que afecta a los botones para los peatones, que tendrán que variar su ciclo, reduciendo o aumentando los tiempos en función del tráfico.
La edila de Movilidad, Begoña Freire, explicó ayer que hay semáforos centralizados con la red semafórica y otros no. Depende de la zona y el tráfico de la misma. Recordó que esos 106 semáforos con pulsador para peatones -62 están ubicados en el paseo marítimo- funcionan principalmente en las calles con escasa fluidez de peatones.
Sobre el funcionamiento de esos semáforos del paseo marítimo a la altura de la Domus, Freire afirma que jamás perdieron su función, sino que esta varía dependiendo las necesidades del ciclo semafórico.
La concejala desmiente así al agente de la Policía Local que la pasada semana explicó al titular de la sala de lo Penal número dos, durante un juicio por un atropello mortal ocurrido en el 2011, que esos botones «son unos engañabobos», que se ponen en verde para los peatones cuando les toca y no cuando se le da al botón.
Vecinos de la zona aseguraban ayer que desde el lunes sí funcionan correctamente. Así, uno de ellos, el situado en el cruce de la calle Santa Teresa, impide cruzar a los peatones a menos que estos pulsen el botón. No ocurrió lo mismo hasta este fin de semana, que permitía el paso cada 75 segundos se pulsase o no. De todos modos, residentes en la zona reconocen que los fallos no supusieron nunca un riesgo para la seguridad vial.