«Tengo una mochila nueva»

Ana Lorenzo Fernández
ana lorenzo A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

Las lágrimas y los reencuentros marcaron el inicio del curso

11 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Para todo hay una edad, y también para asimilar la vuelta al cole. El inicio del curso de ayer dejó un buen puñado de ejemplos de cómo los pequeños reaccionan de forma distinta a medida que crecen. Así, las caras de miedo y nervios de los más pequeños que estrenaban colegio y que se agarraban fuertemente de las manos de sus padres (a los que algunos soltaron con lágrimas en los ojos), contrastaban con la alegría de los alumnos más veteranos que ya llevan varios años en un centro y que tienen unas ganas enormes de reencontrarse con sus amigos. Entre ellos estaba, Jacobo, que no paró de repartir besos y abrazos a sus compañeros Luis y María, a los que se encontró a la entrada del colegio Liceo La Paz, y ante los que presumió, porque «tengo una mochila nueva».

También habló de sus vacaciones y de lo bien que se lo pasó, pero confesó que ya tenía ganas de volver al cole. Este entusiasmo no tenía nada que ver con la cara de sus compañeros más mayores de los cursos de primaria, en cuyos rostros se hacían patentes las pocas ganas que tenían de volver a hincar los codos para estudiar.

Los otros protagonistas de la jornada de ayer fueron los profesores y responsables de la gestión de los centros educativos, que vivieron unas horas frenéticas para poder encauzar todo los trámites de este regreso a las aulas. «El primer día es de locos, hay que saber quién va al comedor, en los autobuses, a las actividades», explicaba una docente de este centro coruñés, a la que se acercaron varios padres para saber cómo iba a discurrir el día.

Normalidad

Salvo pequeños ajustes, la normalidad fue la tónica dominante en este estreno del curso escolar, que tiene como principal novedad la implantación de la Lomce (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa), un tema del que no se habló ni a la entrada ni a la salida de ningún colegio. «Ya estamos bastante liados con saber qué libros tenemos que comprar, los uniformes y todo el material, para preocuparnos ahora por los cambios que hacen cada dos por tres», protestaba ayer Ana López, una madre con dos hijos que no daba abasto entre las mochilas y llevarlos de la mano para que no se le escaparan. Tras dejarlos en el cole, ella y muchos otros aprovecharon para tomar un café en una cafetería cercana y ponerse al día en su particular recreo.

Otros padres, sin embargo, escaparon a la carrera tras dejar a sus hijos, puesto que habían dejado el coche estacionado en doble fila y provocaron pequeñas retenciones a la entrada y salida de los centros educativos, aunque según los efectivos de la sala de Pantallas de la Policía Local, la jornada transcurrió sin incidentes destacables.

Ayudas

La reducción del número de profesores y de ayudas para la compra de libros y material escolar fue una de las denuncias que ayer realizó Xosé Manuel Carril, portavoz del grupo municipal nacionalista, que también recordó que el curso se inició «un ano máis sen que os colexios San Francisco Javier e Manuel Murguía conten con patio cuberto». También criticó la puesta en marcha de la Lomce, y que se permita renovar el concierto a los colegios que segregan por sexo.