Decisiones que castigan a Alvedro

Fernando molezún A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

La reducción de vuelos en invierno aleja el objetivo del millón de pasajeros

07 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La temporada de invierno trae un jarro de agua fría para las pretensiones de Alvedro pese a que este pasado mes de agosto se produjo un aumento del 16 % de pasajeros respecto al mismo mes del 2013. La reducción de vuelos por parte de Iberia y la cancelación de algunas conexiones que se consideraban estratégicas (como la tercera frecuencia a Barcelona) alejan un poco más esa meta fijada para este 2014 de alcanzar el millón de pasajeros. El rumbo emprendido en estos últimos meses (la temporada de verano ha arrojado unos resultados más que positivos) ha colocado al aeropuerto en la línea en la que se encontraba antes de la crisis, y todas las apuestas que se realizaron, los nuevos vuelos, demostraron ser más que rentables alcanzando todos ocupaciones que parecían garantizar su continuidad, aunque en algunos casos no haya sido así. El plan de la temporada de invierno vuelve a situarlo en una posición semejante a la de hace un año aunque, eso sí, con un balance acumulado del año muy positivo y la certeza de que, si hay compañías y destinos, Alvedro funciona. Habrá que esperar a abril del 2015 para ver si regresan las conexiones que desaparecen desde finales de este mes de octubre.

¿Cómo queda el plan de vuelos de Alvedro para este invierno?

Se preveía un invierno más dulce en cuanto a conexiones. Pero los planes para la temporada dejan algunos huecos. Iberia deja de operar tanto el vuelo que partía de Madrid a las 19.05 y que volvía a Barajas a las 21.00 horas los lunes y miércoles, como la conexión matinal de los martes y jueves de las 10.50 horas. También desaparecen las dos rutas a Canarias -Gran Canaria y Tenerife-, aunque puntualmente regresarán a Alvedro para las campañas especiales de Navidad y Semana Santa y se espera que retornen de cara a la próxima temporada de verano, después de los buenos resultados cosechados en estos meses pasados. Por lo demás, Londres y Sevilla se mantienen igual que la a anterior temporada y Air Europa conserva la misma programación de vuelos a Madrid que tenía el pasado año: cuatro de lunes a viernes y tres los fines de semana. Por su parte, la aerolínea portuguesa TAP seguirá operando sus ocho conexiones semanales, con la mejora de que mantendrán los aviones que utilizaron este verano, de mayores dimensiones, lo que supone un incremento de plazas respecto al 2013. Así las cosas, la situación se asemeja bastante a como estaba hace un año, aunque hay que tener también en cuenta la pérdida del vuelo a Ámsterdam que se fue a Lavacolla.

¿Qué ocurre con la ansiada tercera conexión con Barcelona?

Resulta especialmente paradójica la desaparición de esta tercera conexión con Barcelona, una de las demandas más repetidas que se veía cumplida el pasado mes de mayo, eso sí, como prueba, según anunciaban desde un principio desde Vueling. Los resultados de ocupación de este vuelo durante los meses que ha estado activo, superando de media el Rubicón del 75 % de plazas vendidas y funcionando sustancialmente mejor que otras conexiones con la ciudad condal que sí se mantienen, hacían esperar su permanencia.

¿Hay alguna novedad positiva para esta temporada?

En el apartado positivo, se suma una conexión más con Bilbao por parte de Vueling que se realizará los jueves, alcanzando de esta manera las cuatro semanales. Además, se habilitan dos destinos nuevos en el Mediterráneo -Alicante y Menorca-, pero se trata de vuelos ligados al Imserso. Vueling se encargará de la conexión balear, que operará todos los sábados con salidas desde A Coruña a las 10.30 horas y regresos desde Menorca a las 13.00 horas, entre el 7 de febrero y el 1 de mayo. Esto supone una oferta total de 5.040 plazas. En cuanto a los vuelos a Alicante, la encargada de operarlos será la aerolínea española Evelop!, todos los martes entre el 3 de febrero y el 21 de abril, con 4.320 plazas en total. Los vuelos despegarán a las 12.30 de Alvedro y el regreso está programado para las 14.35 horas.

¿Suponen estas reducciones una pérdida de pasajeros?

En estos pasados meses de verano las conexiones con Canarias funcionaron especialmente bien. La anulación de estos vuelos a Gran Canaria y Tenerife supone la pérdida de 720 plazas por cada uno a la semana. El caso de los vuelos de Iberia es más difícil de calcular, porque el número de viajeros oscila dependiendo del avión entre los 90 y los 200. Aún así, teniendo en cuenta que la compañía no tiene previsto ceder frecuencias a Air Nostrum, la capacidad por avión no se verá reducida y el número de plazas ofertadas será similar al de la pasada temporada.

¿En qué medida afecta la pérdida de vuelos al aeropuerto?

Lo que indudablemente sí se pierde es conectividad. Sin los vuelos a Barajas de Iberia de los lunes y miércoles a las 21.00 horas, la última conexión con la capital esos días es a las 17.35 horas, un horario muy limitado e incómodo para los viajes de negocios. Y la ocupación registrada por la tercera conexión con Barcelona demuestra que su horario resultaba apetecible para los viajeros. Cuantas menos conexiones haya con los aeropuertos de Barajas y el Prat y más limitada sea la oferta de horarios, menor capacidad de combinación con otros vuelos internacionales tendrá Alvedro, perdiendo así atractivo para los viajeros.

¿Cuál es el próximo reto para el aeropuerto de Alvedro?

Con la mirada puesta es esa cifra mágica del millón de pasajeros el reto debería ser el de conseguir motivar a distintas compañías para que apuesten por nuestro aeropuerto y habiliten nuevas conexiones y destinos. La rentabilidad de los vuelos en Alvedro ha quedado demostrada, incluso en el plano internacional -los resultados del vuelo a Ámsterdam eran sustancialmente mejores cuando operaba desde A Coruña que desde que lo hace desde Santiago-, por lo que se hace necesario un apoyo por parte de las fuerzas económicas y sociales de la ciudad. Por otro lado, el acuerdo renovado entre al Ayuntamiento y Air Europa podría hacer esperar alguna sorpresa por parte de la compañía.