Según el alcalde, el 60 % de la inversión en la Marina vuelve vía impuestos
07 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Frente a quienes sostienen que la obra del túnel de la Marina es un gasto innecesario, el alcalde, Carlos Negreira, defendió ayer en Radio Voz todo lo contrario, que es necesario y que no es tanto gasto.
Más allá de la rentabilidad social y estética del resultado, el regidor apuntó al rédito laboral de una actuación que genera, dijo, 1.380 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos. Además, recordó que la obra millonaria en marcha se financia en un 50 % por la concesionaria y que el resto del capital no lo afronta el consistorio en solitario, sino entre el Ayuntamiento, la Xunta y el Gobierno central «que además, gracias al retorno fiscal, podrán recuperar más dinero del que ponen».
Negreira especificó que cerca del 60 % del total invertido volverá a las arcas públicas directamente a través del IVA, IRPF y Seguridad Social. «¿Qué coste ha significado tener seis años un agujero negro, vetando espacios públicos al uso ciudadano?», se preguntaba ayer el regidor sobre el costurón del Parrote, que desde el próximo día 25 volverá a abrir a los ciudadanos 22.000 metros cuadrados de espacio público totalmente renovado, además de más de 600 plazas de aparcamiento en las dos plantas del subterráneo.
Con las obras de la Marina rematadas el año próximo la superficie recuperada de uso mayoritariamente peatonal en el corazón de la ciudad se situarán en unos 50.000 metros cuadrados.
Además, el alcalde recordó que el cierre del túnel de María Pita -necesario para conectar todos los subterráneos- se aprovechará para renovar esa vía bajo tierra que lleva en uso más de 30 años en los que no ha sido sometido a ninguna reforma significativa.
Dispositivo de tráfico
«Espero que dentro de un año no echemos de menos los coches que hasta ahora circulaban por la Marina y el Parrote», expresó Negreira, quien también destacó la «madurez cívica» de los conductores que han hecho que el corte del paso de María Pita se haya llevado a cabo sin contratiempos.
Para organizar ese corte el Ayuntamiento puso en marcha un dispositivo especial de tráfico en el que cerca de medio centenar de agentes informan sobre el terreno y regulan la circulación. Más de una docena de paneles informan de las alternativas y se han cambiado semáforos y zonas de aparcamiento, con espacios vedados ahora y otros en los que se han habilitado más plazas, como en el tramo de Alférez Provisional más próximo a la plaza de Orense, donde solo se puede circular ya en dirección salida.
Ayer, pese al mal tiempo, tampoco se registraron incidencias significativas por el corte del subterráneo de María Pita. Por otra parte, la asociación de vecinos de Monte Alto hará el día 11 a las ocho en el Campo de Marte una asamblea. Consideran un derroche esa obra cuando su barrio, dicen, tiene más necesidades.