Los socialistas de Miño aseguraron ayer que este auto supone «el punto final a la loca huida hacia adelante en la que se embarcó el gobierno local de Miño desde el inicio del proceso». El portavoz del PSOE, Manuel Vázquez Faraldo, desafía al alcalde «a dar la cara ante los vecinos y a asumir públicamente sus culpas en este proceso». También le exige al regidor que «pida disculpas por su actuación» y le advierte que no se esconda detrás de los abogados: «Sus excusas y mentiras ya no las cree nadie. Ahora es Veiga quien tiene que dar la solución», indicó Faraldo, que criticó que el Concello «patrocinase un gran negocio especulativo a favor de una empresa privada sin respetar los derechos de los propietarios de los terrenos», y que ningún alcalde, «y ya van tres», dialogase con los expropiados, además de negarse a exigir avales a Martinsa Fadesa. Otro de los aspectos que criticó Vázquez Faraldo del gobierno local fue que se dilatase la solución a este problema, calculando que el último recurso puede costar a las arcas municipales 200.000 euros.