El inmueble se deteriora mientras no hay acuerdo sobre su futuro
27 mar 2014 . Actualizado a las 10:31 h.La Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios cifró en 3,32 millones de euros el precio de la antigua cárcel y su parcela, frente a la reversión gratuita que solicita el Ayuntamiento. Mientras no hay decisión sobre la propiedad, ya que el gobierno local asegura que ya es municipal, el tiempo continúa acelerando el deterioro del inmueble, que cuenta con vigilancia para evitar peligrosas incursiones, pero sobre el que ni tan siquiera hay un proyecto definido de cara el futuro.
La asociación de vecinos de Monte Alto alertaba ayer de que se había desprendido de una de las alas del edificio unos ocho metros de revestimiento de cemento. Más allá del afeamiento estético, no causó daños, ya que los cascotes cayeron al foso que separa el inmueble del cerramiento exterior.
La entidad vecinal cuestionaba ayer lo que tildaba de «desleixo» por parte de las administraciones para un inmueble para el que desde distintos colectivos reclaman un uso social. Son unas instalaciones, con 35.000 metros cuadrados, que en 1998 perdieron su función estrictamente carcelaria con el traslado de 280 reclusos el 8 de junio de 1998 al centro penitenciario de Teixeiro, después serían utilizado con centro de reinserción social, pero la inauguración en julio del 2009 del centro Carmela Arias y Díaz de Rábago lo dejó sin uso.
Tras ello llegó a albergar actividad cultural, aunque de manera puntual, casi como acto reivindicativo para demostrar que podía dársele otro tipo de uso. Ahora, la antigua cárcel provincial solo es utilizada como arma arrojadiza entre administraciones y fuerzas políticas, mientras Proxecto Cárcere, el colectivo que se creó en el 2010, continúa lanzando llamadas de auxilio mientras reclama para el inmueble «usos sociais, culturais e educativos e onde a memoria histórica estea sempre presente».