Terapia de choque contra la congestión del tráfico

Eduardo Eiroa Millares
e. eiroa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El PMUS jerarquizará las vías existentes para redistribuir la circulación de casi 300.000 coches cada día en la ciudad

23 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

En la ciudad de A Coruña se producen cada día 730.000 desplazamientos, de los que 562.000 se hacen dentro de la ciudad y casi 168.000 entre esta y su área metropolitana. Algo más del 37 % de esos movimientos se realizan en coche, es decir, unos 272.000 viajes diarios, cifra que seguirá subiendo si no se adoptan medidas.

Ahí es donde entra el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) recientemente presentado por el Ayuntamiento de A Coruña, un documento que costó en torno a 250.000 euros y que aporta fórmulas para reducir el tráfico ofreciendo alternativas desde ahora hasta el 2024.

El plan, que realiza un examen muy detallado de toda la problemática existente, con datos actualizados y pormenorizados de todos los movimientos que se realizan tanto dentro de la ciudad como entre esta y su entorno, propone, entre otras cosas, establecer una jerarquía en las vías para adaptarlas mejor a su cometido y redistribuir el tráfico por todo el casco urbano reduciendo las congestiones que se han convertido en parte del paisaje urbano.

Oleiros, Arteixo y Culleredo aportan a la ciudad en cada caso 20.000, 18.000 y 17.700 desplazamientos diarios, a lo que hay que sumar otros muchos de otras procedencias y los miles que se mueven entre distritos dentro del casco.

La propuesta de jerarquización considera viales de penetración principal Alfonso Molina, la tercera ronda, la AC-14, la AG-55 y la avenida del Pasaje. En el siguiente escalón, el viario de orden superior, figuran la carretera de Lamelas, Severo Ochoa, Salgado Torres, San Cristóbal y la carretera de Oza. Finalmente, se conoce como viario de penetración secundaria las avenidas de Finisterre y Arteixo, el enlace con Pocomaco, Salgado Torres desde Severo Ochoa, Alfonso Molina desde la intersección con ronda de Outeiro y un tramo del Pasaje. Por debajo queda el viario distribuidor (rondas de Nelle y Outeiro, Manuel Murguía, Juan Flórez, Linares Rivas...) y tras él, la red local. Bajo esas categorías las vías se adaptarán a sus funciones, buscando zonas de «tráfico calmado» con limitaciones de velocidad más bajas.

Se propone, por ejemplo, humanizar el último tramo de Alfonso Molina para adaptarlo al hecho de que se ha convertido ya en una calle en la ciudad, y no en una carretera. La red de vías prioritarias vigiladas que se extenderá por los barrios y cinturones de la ciudad, y medidas como la incorporación de las bicicletas en vías habilitadas para ello, al tráfico, además de la implantación de aparcamientos disuasorios, mejoras en el bus urbano e interurbano, creación de itinerarios peatonales y otras muchas propuestas tienen como fin reducir en el 2024 en 36.000 viajes diarios el número de desplazamientos en coche, dándole más espacio al peatón y a medios hoy prácticamente residuales como la bicicleta.