Los 17.000 metros cuadrados serán para uso social y deportivo
21 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Caen las murallas de la fábrica de armas. Al menos las de una parte, la esquina cercana a la avenida de Alfonso Molina. Vecinos de Pedralonga, Palavea y parte de Eirís podrán usar en el futuro la que durante décadas ha sido la zona de ocio de los trabajadores de Santa Bárbara. Son 17.000 metros cuadrados que el Ministerio de Defensa ha cedido al Ayuntamiento de A Coruña por cinco años, con opción de compra al acabar dicho plazo.
En el recorrido por las instalaciones se puede ver a James Dean colgando de la pared de la terraza del local social. A su lado un gastado televisor y enfrente la piscina, con un viejo aviso: «Hay que ducharse». Más allá están los vestuarios. Y otra pared interior. Un arco en la misma da paso al campo de fútbol y a la pista polideportiva. Por allí quedó una parrilla para el churrasco. Y otra muralla, la que delimita la parte militar del recinto, con alambrada en su parte alta y tras la cual sigue un grupo de ex trabajadores de Santa Bárbara, encerrados desde finales de junio del año pasado.
El alcalde, Carlos Negreira, y varios concejales recorrían ayer estas instalaciones antes de anunciar la cesión de las mismas. El plan es «estudiar con los vecinos el uso para estas instalaciones», decía el alcalde. Y anunciaba que en los presupuestos municipales del 2015 se incluirán las obras que se llevarán a cabo «lo antes posible», insistió Negreira.
«Aquí tengo jugado de pequeño a voleibol y desfilado, porque también estuve en la fábrica de armas», indicaba Manuel Gómez Meilán, presidente de la asociación de vecinos Os nosos lares, de Palavea. Estaba encantado con la cesión. «Tengo 23 años y es la primera vez que veo que se hace algo por los vecinos», decía Tania Pumares, presidenta de la asociación de vecinos de Pedralonga. Destacaba que todavía no tienen claro el uso de las nuevas instalaciones, una vez que el barrio va a contar con un centro social.
Tanto Carlos Negreira como Roberto Teijido, portavoz de los ex trabajadores que siguen encerrados en la fábrica, destacaron que estos «no han puesto pegas para la cesión».