Garantiza el realojo previo de las dos familias que viven junto al río
13 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.En el margen izquierdo del río Trabe, muy cerca de la avenida de Vilaboa, proliferan desde hace unos años huertos, galpones y chabolas, pero también abundante maleza, basura y lodo, provocado por los continuos desbordamientos de agua, que afectan a buena parte del paseo fluvial. Algunos vecinos atribuyen la suciedad de los márgenes a la actividad de los ocupantes de una de las parcelas, dedicados a la chatarra, mientras que otros ponen el acento en los vertidos del alcantarillado y de aguas jabonosas que se hacen al cauce. Sea como fuere, el Concello de Culleredo ya tiene todos los permisos para echar abajo las construcciones y limpiar la parcela, pero no lo hará hasta que realoje a las dos familias que viven en chabolas.
Desde el gobierno municipal se asegura que lo que denuncian los vecinos no es un problema medioambiental, sino social y piden paciencia mientras se ultima la reubicación de los residentes en infraviviendas, quienes niegan ser los responsables de la contaminación del río, donde, según otros residentes de la zona, se arrojan aceites, maderas y otros restos y han aparecido animales muertos.
La dificultad que ha existido hasta ahora, según el Concello, es que la parcela donde se levantan todas las construcciones es privada y su propietario reside fuera del municipio, por lo que no se ha podido actuar hasta obtener su autorización.
El Concello también dispone de informes de la Policía Local y la Guardia Civil para actuar y baraja varias alternativas de realojo en el marco del Plan de Erradicación del Chabolismo para las familias que viven junto al río, a las que espera ofrecer una solución definitiva en las próximas semanas.