Olas como no se recuerdan

Fernando Molezún A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

García Touriñán aseguró en Radio Voz que el agua llegó hasta Rúa Alta

04 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Hasta a los más curtidos en temporales les cuesta recordar un azote de viento y mar como el que recibió la costa coruñesa el pasado fin de semana. «Todos tenemos la imagen del mar invadiendo la fuente de las Catalinas. Pero tan intenso como el de estos días, no recuerdo ningún temporal», aseguraba ayer en Radio Voz el responsable de Seguridad del Ayuntamiento, Carlos García Touriñán. Esta intensidad deriva, en primer lugar, del número de zonas afectadas: «Riazor y Orzán ya sabemos que está muy expuesta a vientos del norte y Nordés. Pero también se vio afectado Adormideras, y eso que no le daban vientos dominantes», aseguró.

El problema es que se juntó «un mar de fondo muy duro con la pleamar», lo que hizo que los servicios de emergencia extremasen la alerta. «Y además, el sábado, tenía el componente añadido de que se esperaba gente en Riazor por los partidos del Dépor y el Liceo», contó Touriñán, que aseguró que las olas llegaron «hasta Rúa Alta y bajaron hasta San Andrés».

La dimensión del temporal, del tamaño y fuerza de las olas, la proporcionan, según afirmó García Touriñán, los desperfectos registrados en la zona de Veramar. Allí el mar tiró cincuenta metros de balaustrada «y afectó a otro tramo importante que habrá que revisar». Y esto en una zona alta, con un importante desnivel respecto a la rompiente habitual, y que suele resultar menos afectada que Riazor-Orzán: «El problema es que la ola rompía en dos direcciones. Por un lado, chocaba contra la escollera de Adormideras, pero en vez de quedarse ahí, volvía lateralmente hacia Veramar con la misma fuerza», explicó.

Afortunadamente, y a pesar de la espectacularidad de las olas y los importantes destrozos que causaron, no hubo que lamentar tragedias personales. Esto, según García Touriñán, obedece a la labor de concienciación realizada que ya ha ido calando entre la población: «En Navidad detectamos una relajación en cuanto a los cuidados que hay que tener ante una alerta como esta. Pero este fin de semana fueron pocos los avisos que tuvimos que dar a personas que se acercaban demasiado a la costa a ver el espectáculo y, sobre todo, una vez avisados hacían caso y se retiraban», aseguró.

De todos modos, volvió a incidir en la peligrosidad que entraña acercarse a zonas donde el mar suele sobrepasar la línea de costa, y realizó un llamamiento de cara a próximos temporales: «El mar nos ha enseñado mucho en esta ciudad, toda su fuerza y virulencia. Y sobre todo nos ha enseñado que no podemos estar jugando con el mar», sentenció en Radio Voz.