Un doble radar controlará la velocidad en la curva de Servisa

Javier Becerra
Javier becerra A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

Uno se encargará del carril de 50 km/h y otro de los dos de 80 km/h

31 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La Dirección General de Tráfico (DGT) adoptará una solución inédita en la ciudad para controlar la velocidad de la curva de Servisa: instalar un doble radar. Tal y como indicó el Subdelegado del Gobierno en A Coruña Jorge Atán en el programa Voces de A Coruña de Radio Voz, unos metros antes del lugar un radar controlará que por el carril derecho (habilitado como vía de servicio) ningún vehículo supere los 50 kilómetros por hora. El otro se encargará de que no se circule por encima de los 80 kilómetros hora en los dos restantes.

En dirección salida regirán las mismas velocidades, con un carril de servicio y dos de circulación. Sin embargo, en principio, allí no se instalará ese sistema de vigilancia, al no tratarse de un punto tan conflictivo como el que tiene enfrente. Todo ello se acordó en la reunión de la junta local de seguridad que tuvo lugar el pasado lunes en el Palacio Municipal.

Con esta medida, que todavía carece de fecha para su puesta en funcionamiento, se pretende garantizar la seguridad en uno de los grandes puntos negros de la ciudad. Ese vial registraba periódicamente accidentes de vehículos que se salían de la calzada. El 8 de noviembre del año pasado se llegó al extremo de registrarse dos fallecidos. Se trataba de un matrimonio que caminaba por la acera. Fue embestido por un coche cuyo conductor perdió el control del mismo. Da la casualidad que cuatro días antes se había producido allí otro siniestro. Antes, uno más el 25 de octubre. Es decir, en dos semanas tres accidentes.

Situación de peligro constante

Esta enumeración da una idea clara de la frecuencia con la que se producían situaciones de peligro en ese vial. Los expertos señalaban que el radio de la curva (200 metros) era muy pequeño para circular a 80 kilómetros por hora. En estos casos se recomienda uno de 250 metros. Además de ello, también se apuntaba al estado del pavimento o la posibilidad de manchas de aceite en la calzada. Y desde Stop Accidentes se calificaba la señalización de las velocidades allí como «una auténtica barbaridad».

Del mismo modo, hace ya tiempo que los colectivos vecinales demandaban una nueva ubicación de la parada del bus situada frente al tanatorio Servisa. Además del peligro potencial, a ese respecto indicaban que eran frecuentes los días en los que vehículos subían a la acera, impidiendo la correcta parada del bus urbano.

El pasado 15 de noviembre alcaldía, DGT y Carreteras se reunieron para estudiar medidas a tomar. Ahí se analizó la situación entre todos los organismos dentro de un encuentro para afrontar mejoras en seguridad vial. Los contactos continuaron y se materializarán en breve.