La víctima tenía una puñalada en el pecho en un descampado se San Cristóbal das Viñas, a donde fue de paseo con el acusado
16 ene 2014 . Actualizado a las 20:59 h.Un jurado popular deberá deliberar si un hombre que murió en julio del 2012 días después de sufrir una puñalada en el pecho se la dio el mismo o su amigo, el acusado. Este insistió hoy en la primera sesión del juicio contra él en la Audiencia Provincial que caminaba con su amigo y que este atravesaba por una depresión tal, que tenía decidido acabar con su vida metiéndose allí mismo una sobredosis. El procesado le reprimió y lo dejó allí mismo. Unos pasos más adelante, se giró y vio a su compañero derrumbarse. Corrió hacia él y lo vio con el cuchillo apoyado al pecho y se lo arrancó. Se asustó y se fue a pedir ayuda. A los pocos metros se dio cuenta que llevaba el cuchillo con él y lo escondió entre unos matorrales. No llevaba el móvil con él y se fue. Regresó, pero vio una ambulancia en la zona. Y si no se acercó fue por miedo a que lo relacionaran, pues tiene antecedentes y la policía podía pensar lo que no era.
Las acusaciones, que piden que sea condenado a 14 años de prisión, no le creen. Están convencidas de que lo mató él. A saber por qué razón, pero lo hizo. Ya, pero hay un dato en este caso la mar de curioso. Y es que fue la propia víctima la que llamó a la policía. Y cuando llegaron los agentes, les dijo que lo habían atracado y no sabía quién pudo haber sido. Lógicamente, la defensa se agarra a esto con firmeza. No parece lógico pensar que un hombre que acaba de recibir una puñalada a manos de su amigo le diga a la policía casi en el último suspiro que el asesino fue un absoluto desconocido. El jurado popular no lo tiene nada fácil. El juicio terminará la próxima semana.