El Mercadillo de Ayuda Social recaudará dinero para la Cocina Económica y Cáritas
24 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Es lo último en tendencia: abrir una tienda que dura pocos días; se les llama pop up store, pero en A Coruña ya existe una desde hace tiempo: el Mercadillo de Ayuda Solidaria, que desde Juan Flórez (frente a las antiguas Josefinas) reúne dinero cada navidad para repartir entre quienes más lo necesitan. Este año, además, lo hace en dos tiempos. Su alma máter, Isabel Ruiz, ha decidido entregar parte de la recaudación antes de las fiestas, para que Cáritas y la Cocina Económica -las dos oenegés beneficiarias de las ventas, y a las que ya ha repartido 9.000 euros- tengan algo más de cash estas semanas.
La solidaridad de muchas personas anónimas que han hecho importantes donaciones de muebles y objetos ha permitido reunir tanto dinero en unas pocas semanas de apertura, aunque Isabel espera que hasta Reyes -siempre se queda unos pocos días más después de la Epifanía- las ventas sigan creciendo, que hay muchos agujeros que tapar en las dos entidades con las que colabora.
Por lo que respecta a la oferta, este año lo más sorprendente son unas deliciosas vidrieras centenarias, por supuesto hechas a mano. Son nueve: un conjunto de cuatro y otras cinco que pueden colocarse de forma independiente. Cada una mide 40x40 centímetros y es perfecta para decorar una ventana o un armario, o para convertir una puerta en algo irrepetible. De la singularidad de las vidrieras da fe que cuenten con una pieza que se llama ciba -redonda y azul, en su caso-, un tipo de vidrio que ya no se suele fabricar y que, de hacerse, multiplica el precio del trabajo.
Por supuesto, también hay muchos muebles en este mercadillo -que abre de 12.00 a 14.00 horas y de 17.30 a 20.30 todos los días- y todos tienen un 20 % de descuento sobre el precio que marcan, ya que el objetivo de es venderlo todo, como la auténtica pop up store que es.
De las piezas de mobiliario que se pueden adquirir, destaca un aparador inglés, eduardino, de caoba y limoncillo (1.850 euros), y una vitrina de nogal y raíz de finales del siglo XIX. También hay otro aparador de roble muy original, un art decó con enorme capacidad de almacenaje -mide 2,2 metros de largo- pero ligero de aspecto gracias a sus espejos, unas patas que lo levantan del suelo y un fondo de solo 50 centímetros; cuenta con perfectos cajones cuberteros y un espacio para el bar (1.950 euros).
Los muebles se complementan con otros elementos muy interesantes. Y ahí Mercadillo de Ayuda Solidaria es una auténtica caja de sorpresas: un espejo de metacrilato verde de Kartell -inconfundible- por 80 euros; otro espejo redondo con madera labrada; una panera plateada grande por 75 euros; un juego completo de tocador (seis piezas) en plata por 500 euros; una gran lámpara art decó de cristal marmorizado (590 euros); un fabuloso brasero de mesa (700 euros); y dos piezas de tela negra en seda natural bordada, al estilo mantón de manila, del siglo XIX, que se pueden usar como mantel, cabecero para una cama, cortina o lo que se desee (470 euros), además de decenas de platos, tazas, bandejas y ceniceros a precio de ganga.
Como curiosidades gallegas, hay muchos cuadros de artistas locales, como un paisaje italiano de Miguel Zelada (600 euros) y parte de una vajilla de O Castro de los años 60. Además, de O Castro hay un juego de chocolate muy interesante, en rosa y negro, formado por una jarra, jícaras, un rarísimo almendrero y un plato de cake (500 euros el conjunto, aunque se venden las piezas por separado).