La empresa Albada, gestora de la planta de residuos de Nostián, denunció ayer en el juzgado de guardia a 43 de sus empleados, incluyendo a los nueve miembros del comité de empresa, y además a otros nueve antiguos trabajadores. La compañía considera que pueden haber incurrido en un delito de coacciones continuadas por «impedir el acceso a la planta» sentándose en sillas en medio de la vía que va a la instalación. La denuncia añade que con ese fin también recurrieron «a la fuerza, pinchando las ruedas de los vehículos así como otros sabotajes».
Entre los denunciados figuran el presidente del comité, Xosé Manuel Vilariño, y José Antonio Sandá Sandá, que ya fue arrestado el pasado 5 de septiembre, cuando la policía le acusó de colocar pinchos y otros objetos punzantes en el camino de vehículos del Cuerpo Nacional de Policía.
La denuncia destaca que la entrada a la planta solo es posible gracias a la presencia de los agentes, a los que «hay que llamar» también para salir, y que acuden según la disponibilidad de sus vehículos.
La denuncia adjunta además otras interpuestas por empleados de otras empresas con sede en Nostián a los que se pincharon las ruedas de los coches. Además de grabaciones de las cámaras de seguridad de la planta y partes diarios de la empresa de seguridad de las instalaciones. También cifra en más de un centenar los proveedores de la planta que han sido afectados por el piquete.
El comité reclamó a la empresa que «aclare de unha vez se quere resolver o conflito e se está disposta a someterse a arbitraxe». El comité se reunirá el lunes con representantes de todos los ayuntamientos de la comarca en la sede del Consorcio As Mariñas.