Marisa busca justicia para evitar el derribo de su casa

Eduardo Eiroa Millares
E. Eiroa SADA / LA VOZ

A CORUÑA

CÉSAR DELGADO

Una sentencia la obliga a demoler su vivienda en Sada, denunciada por un vecino que exige un paso a unas fincas

06 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Marisa Arijón compró una finca hace años en Soñeiro (Sada), una parcela libre de cargas en la que construyó su casa con la correspondiente licencia municipal de obra primero y de primera ocupación después. Todo le iba bien hasta que un vecino decidió, basándose en unos viejos documentos, que la vivienda de Marisa estaba en medio de un paso de servidumbre que conducía hasta unas fincas de su propiedad.

Ahí empezó un calvario en el que el denunciante, que ejerce como abogado en Sada, logró que los tribunales sentenciaran el edificio a muerte. Ayer hubo vista oral en los juzgados de Betanzos, en los que Arijón trata de lograr, a la desesperada, una salida que le permita conservar la vivienda en la que invirtió todos sus ahorros.

Lo que quiere demostrar ahora es que existe otro paso hasta las fincas del denunciante y que ese camino le da el mismo servicio sin necesidad de derribar el edificio por medio del cual, teóricamente pasaba el paso original que nadie utiliza hace años.

Los representantes de Arijón, una mujer de avanzada edad que apenas puede con el disgusto, trataron ayer, una vez más, de llegar a un acuerdo con el denunciante. Le ofrecen un camino más ancho y recto que el que él defiende, además de pagarle 15.000 euros. Pero nada, cuenta Arijón. Insiste en que se cumpla la sentencia firme y se derribe la vivienda. A diferencia de otras veces, Arijón no acudió sola esta vez al juzgado. Lo hizo acompañada por una treintena de vecinos, amigos y familiares que defienden su causa.

Subasta

La mujer se agarra a un clavo ardiendo y espera que la Justicia le permita, al menos, mantener en pie la casa mientras se dirime si vale o no el camino que ella ofrece. El día 17 de ese mes un piso de su propiedad embargado será subastado para pagar los 18.000 euros de la demolición. Si nada la para, pronto llegará la excavadora.