Fomento abrirá la vía de servicio para los buses en la N-VI

Eduardo Eiroa Millares
E. Eiroa OLEIROS / LA VOZ

A CORUÑA

El ministerio hará una entrada a El Pinar, en Oleiros, en la nueva rotonda

13 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La imagen tercermundista de los vecinos de Nós, en Oleiros, saltando las nuevas medianas de la N-VI para poder coger el autobús pasará a la historia de modo inmediato.

El Ministerio de Fomento permitirá a los autobuses que empleen la vía de servicio para apear y recoger usuarios. Hasta ahora tenían prohibido hacerlo, por lo que los vecinos, sobre todo en la zona de Mesón da Auga y El Pinar, tenían que cruzar primero esa vía y después saltar sobre la mediana de hormigón que la separa de los carriles de la nacional para poder llegar al bus.

El concejal de Obras Públicas de Oleiros, Rodrigo López, mantuvo el pasado viernes una reunión con los responsables de la obra de desdoblamiento de la N-VI, que se comprometieron, de modo inmediato, a abrir la vía de servicio al transporte público. No solo por las molestias a sus usuarios, sino por una cuestión de seguridad.

Los últimos problemas con esa actuación de Fomento no acaban ahí. La nueva rotonda situada frente a la urbanización El Pinar, cerca de O Carballo, también había puesto en pie de guerra a los residentes en ese lugar, que veían como se quedaban sin acceso a sus viviendas desde la nacional, obligándoles a dar un largo rodeo, de varios kilómetros, para poder entrar en esa zona urbana.

Los responsables de la obra también se comprometieron ante el edil de Obras, explican desde el Ayuntamiento, a acabar con ese problema en un plazo máximo de dos semanas. Es el tiempo que tardarán los operarios en rematar la señalización horizontal de esa rotonda.

El desdoblamiento de la N-VI se convirtió, desde hace meses, en un auténtico quebradero de cabeza para los vecinos de Nós. Hartos de las incomodidades de las obras, la asociación de vecinos Os Rueiros decidió, la semana pasada, declarar «persoas non gratas» a los responsables de Fomento al frente del proyecto.

En los últimos meses llegaron a convocar una manifestación y a repartir pasquines entre los conductores en el semáforo de O Carballo en contra del ministerio.

Además de quedarse sin arcenes por los que transitar, muchos también vieron como desaparecían los accesos a sus viviendas en una obra eterna que no tiene aún fecha de remate.