Más de 200.000 personas, según la organización, visitaron el mercado
29 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Fue la edición más triste y la que más público congregó en los últimos años. Son las dos caras de la moneda de la Feiras das Marabillas que ayer se despidió hasta el año que viene. Según la organización, más de 200.000 personas se acercaron estos días por la Ciudad Vieja, «algo más que el año pasado», explicó Adolfo López presidente de la Asociación Comercial y Empresarial Ciudad Antigua. A pesar de que el sábado de feria está llamado a ser el día grande, la lluvia que no dejó de caer en toda la noche, hizo que el día de más afluencia fuera el festivo, el jueves. La asociación trasladó el pésame a la familia del argelino Mohamed Chiad, uno de los vendedores más queridos de la feria que perdió la vida en el accidente ferroviario el pasado miércoles, sin embargo el presidente de los comerciantes explicó que no hubo más remedio que seguir con la programación prevista. «Sin duda fue la edición más luctuosa, pero no puedes mandar a todas estas familias para casal. La vida sigue».
López se disculpó si el evento causo alguna molestia a los residentes de la zona, ya que la intención de la organización es únicamente comercial y quieren que los vecinos «sufran lo menos posible». «Solo buscamos dinamizar la zona con eventos como estos, porque es la única manera de obtener algún resultado económico. Alguna queja siempre hay pero intentamos solucionarla inmediatamente».
Así las cosas, los participantes están satisfechos con los resultados y señalan que se han cumplido con los objetivos. «Es muy importante destacar que somos de los pocos eventos que nos autofinanciamos al cien por cien», señaló López que matizó que habrá que esperar a próximas ediciones para valorar las novedades ya que la programación de este año se vio alterada.