La portavoz socialista, Mar Barcón, reiteró su llamamiento a buscar una solución para una fábrica «que no es pasado, tiene futuro y recursos». En ese sentido, apostó por diversificar la producción y buscar esa salida «más allá de la industria armamentística», recordando que el Gobierno debe esgrimir ante la empresa el apoyo financiero recibido en los últimos años por parte de Defensa. Por su parte, el portavoz del BNG, Xosé Manuel Carril, también se manifestó en ese sentido y advirtió que Defensa «en máis que perder que gañar porque o peche da fábrica de armas e a súa posterior desafectación permitiría que o Concello solicitase a reversión dos terreos para evitar a especulación». Anova, por su parte, apoyó a la plantilla y criticó la pasividad del PP en Madrid y Galicia.