«Tengo ganas de volar por la Red»

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

Treinta jubilados de Los Rosales dan sus primeros pasos en informática

11 mar 2013 . Actualizado a las 19:33 h.

La informática ha dejado de ser una completa desconocida para una treintena de vecinos de Los Rosales -la mayoría de ellos jubilados-, que gracias a una iniciativa de la parroquia del barrio han comenzado a descubrir el mundo de las nuevas tecnologías. Para ello han contado con la colaboración de la Xunta, ya que a través del Programa de Voluntariado Dixital de la Axencia para a Modernización Tecnolóxica facilitó que tres profesores, dos de ellos prejubilados, se encargasen de impartir las clases de forma altruista.

Según explica el párroco Antonio Rodríguez, la iniciativa no ha podido tener más éxito, ya que las 27 plazas disponibles -9 por cada clase- se cubrieron en la primera semana y todavía hay gente en lista de espera. Gran parte de esta buena acogida la tienen los tres docentes, Andrés Matres, Camilo Gutiérrez y David Sotelo, que se caracterizan por «ir despacito y tener mucha paciencia», apunta el primero, un ingeniero en telecomunicaciones, que lleva más de 40 años impartiendo clase y que aceptó colaborar con este proyecto, «porque tengo muchos conocimientos y cierto tiempo libre para poder ayudar a los demás».

Lo mismo le sucedió a Camilo Gutiérrez, profesor en el colegio de Prácticas, que se negó a abandonar su profesión cuando se prejubiló. Confiesa que todos los alumnos «teñen moito interese», y que en estas pocas semanas de clase «van progresando axeitadamente». Para ello es fundamental «ir poco a poco», insiste Andrés Matres, que como sus compañeros ha comenzado explicando lo más básico (programas de texto y cálculo), y esperan que a final de curso puedan ya introducirse en el mundo de Internet.

«Yo creo que lo más interesante es despertar la curiosidad en los alumnos para que puedan profundizar en más cosas. Darles una herramienta para que tengan ganas de seguir aprendiendo», coinciden los dos docentes, que consideran que este taller es bastante completo, ya que tendrá cerca de 70 horas de duración.

Buena acogida

«Se nos pasa el tiempo muy rápido. No teníamos ni idea de informática, sabíamos que había un teclado y un ratón, pero poco más», explican un grupo de alumnos que consideran que el éxito del curso está en que los «profesores son fantásticos y tienen una paciencia infinita con nosotros». Reconocen que en estas semanas han aprendido muchas cosas, pero creen que les queda mucho camino por andar en el mundo de las nuevas tecnologías. «Estamos ansiosos por tener un correo electrónico, y yo tengo ganas de volar por la Red», afirma Charo Gavilán, quien con la ayuda de su hijo practica en casa todo lo aprendido.

Aunque ahora solo disponen de nueve ordenadores, varios de ellos cedidos por la empresa Revertia, desde la parroquia de Nuestra Señora de Los Rosales creen que si contaran con más terminales podrían llegar a muchos más alumnos. Por ello, piden la colaboración de cualquier entidad o ciudadano particular que disponga de un computador que ya no utilice y que quiera cedérselo para colaborar en este proyecto.