El lujo, a flote sin mojarse

R. Domínguez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El temporal obliga a entrar en puerto a un carguero con yates para Florida

26 ene 2013 . Actualizado a las 07:03 h.

El mal tiempo no solo deja estampas desapacibles, sino que a veces, como sucedió ayer, propicia imágenes poco frecuentes, al menos en estas latitudes costeras. A las tres de la madrugada de ayer entró en el muelle del Centenario Oeste el Capri, un carguero con bandera de Antigua y Barbuda de casi 7.000 toneladas, 138 metros de eslora, un calado máximo de siete metros y dos grandes grúas incorporadas al casco.

Pero no fue el barco por su factura el que captó la atención de quienes paseaban por el puerto, sino la curiosa carga que transporta: ocho yates recién salidos de fábrica ocupan su cubierta.

Reforzar el trincaje

Consignado por Marítima Consiflet, desde la firma explicaron que el carguero, procedente de Southampton, se tropezó en su travesía con el temporal y la mala mar. Dado que a bordo lleva «una carga muy cara», según explicaron en la consignataria, el capitán del buque decidió hacer una parada no prevista en el muelle coruñés para ajustar las medidas de seguridad en torno a tan preciada mercancía, desestabilizada por el agitado oleaje, y llevar a cabo lo que se denomina «reforzar el trincaje» en cubierta.

Durante la jornada de hoy se iniciarán precisamente las maniobras para dejar bien sujetas las embarcaciones de recreo y, si los trabajos van según lo previsto, el Capri partirá el lunes por la tarde con su valioso cargamento del puerto coruñés. Y lo hará para cruzar el Atlántico rumbo al puerto de Everglades, en Estados Unidos, donde esperan sus yates, fabricados en Inglaterra, propietarios particulares de Florida, «gente de Miami», indicaron en la consignataria.

«Fue una emergencia, no iban a parar en A Coruña para nada, pero la situación era adversa y por precaución prefirieron solicitar atraque para sujetar bien los yates», señalaron en alusión a la inesperada, y poco habitual, visita de un barco de barcos. Todo un lujo.