Los herederos del mítico trío, acompañados del cantante de copla Carlos Vargas, actuarán el viernes en el Teatro Colón
21 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.«Reloj, no marques las horas... Detén el tiempo en tus manos, haz esta noche perpetua...». El tiempo parece haberles hecho caso y se ha detenido en el momento en el que su nombre quedó enredado entre los boleros. Toda una vida, cantan Los Panchos, un trío que se dio a conocer tras una actuación en Nueva York en el año 1944. Y para aquellos que entonen el Lo dudo, lo dudo, lo dudo... otro de sus míticos boleros, los organizadores del concierto del próximo viernes, en el Teatro Colón (20.30 horas), aclaran: «Existen numerosos grupos que imitan o estilo de Los Panchos, pero o integrado por Gabriel Vargas, Jaime Islas e Taurino Vargas é o seu herdeiro lexítimo, despois de varias confrontacións e un proceso xudicial».
Recuerdan asimismo que el grupo se asentó en México en 1948, desde donde se extendería su fama por todo el mundo no solamente con sus canciones, sino también con sus numerosas películas. Y si bien «os seus integrantes irían variando, con excepción do requintista fundador que en 1974 integraría a Gabi Vargas, actual director e requintista, no trío».
Así es que el grupo sigue augurando aquello de «Pasarán más de mil años, muchos más. Yo no sé si tenga amor la eternidad. Pero allá tal como aquí, en la boca llevarás sabor a mí». Será el sabor a bolero el que podrán degustar los amantes del género cuando el viernes los integrantes del trío suban al escenario del Teatro Colón.
Acompañante de lujo
De todos modos, no lo harán solos, cumpliendo el Caminemos, tal vez nos veremos después... Y se verán con Carlos Vargas «un cantante sevillano que pese a súa corta idade é xa todo un referente no mundo da copla», apuntan desde el Colón. Detallan que este artista «foi amadriñado por Imperio Arxentina, que quedou abraiada coa súa voz cando o escoitou por primeira vez».
Boleros y coplas para una noche en la que lo asistentes volverán a pedirle al reloj que se pare: «Haz de esta noche perpetua, para que nunca se vaya de mí, para que nunca amanezca». Y Los Panchos volverán a parar el tiempo.