En dos ruedas al campus

Dolores Vázquez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

Un carril bici de poco más medio kilómetro es la única ayuda en la ruta desde el centro a Elviña

10 dic 2012 . Actualizado a las 12:14 h.

Como una excursión al campus, al de Elviña porque el de A Zapateira se asume que es como un Angliru solo para avezados, se promovió ayer, a través de Medio Ambiente de la UDC y el colectivo Mobiliza, la ruta en bici para estimular el uso de las dos ruedas entre los universitarios. Nueve participantes compartieron una experiencia, más llevadera en pelotón, teniendo en cuenta que en todo el recorrido solo se puede utilizar poco más de medio kilómetro de carril bici en la calle Pablo Picasso, en Elviña, que arranca de una zona de carga y descarga y concluye sorpresivamente antes de llegar a la avenida de San Cristóbal, siendo utilizada parte del tramo como singular aparcamiento de motos sin que parezca que haya nadie que lo controle.

Fran García, de Mobiliza y portando el lema «Andando o pedaleando en CO2 voy ahorrando», guio al grupo sorteando coches en doble fila, invasiones del carril-bici y conductores apresurados por un tramo eminentemente urbano e incluso por un pequeño camino sin asfaltar que comunica el campus con Someso. El carreiro, que desemboca junto a la zona deportiva, salva dos túneles. «Puxéronlles focos», señala Manuel Soto, del área de Medio Ambiente, que se sumó al grupo con una de las bicis de la UDC. Lo dice gratamente sorprendido porque alguien haya solventado al menos el aspecto cuanto menos lúgubre de esa parte del trayecto. Recuerda que en el 2005 ya se hablaba de un proyecto de carril bici de la Palloza hasta la universidad. Aún tiene esperanzas en el próximo PGOM.

La situación del carril bus del campus también es peculiar. Los peatones lo usan para salvar los baches de las losetas, las obras lo interrumpen... Sin embargo, las bicis de la UDC son preciadas. Se entregaron en préstamo este curso 129 a alumnos y profesores y hubo 347 solicitudes. Sirven para aumentar los usuarios de las dos ruedas, pero no en la Universidad. «Só un 20 % soben o campus con elas», admite Soto. Pese a los obstáculos, los universitarios que realizaron la ruta segura, de 4,6 kilómetros hasta Elviña, al que se sumaron un norteamericano y un canadiense que les gustó la propuesta, lo definieron como «factible» y «rápido». Eso sí, tuvo más tirón el curso de mantenimiento de las monturas que al llegar dio Moncho Vázquez.